Lima, julio de 2026.- Un reciente estudio científico reveló que el exceso de peso altera significativamente los mecanismos del sistema nervioso encargados de regular y mitigar los síntomas dolorosos en personas que padecen fibromialgia. La investigación determinó que, a mayor índice de masa corporal, los pacientes experimentan una mayor vulnerabilidad física y emocional, lo que agrava su condición clínica. El hallazgo estuvo a cargo de un equipo internacional de científicos de la Universidad de Harvard, la Universidad de São Paulo y la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), quienes publicaron los resultados en la prestigiosa revista científica Journal of Clinical Medicine.
Alteraciones cerebrales causadas por el exceso de peso
El estudio analizó a 108 participantes de entre 18 y 65 años utilizando la técnica de estimulación magnética transcraneal para evaluar las respuestas neurológicas. Los investigadores compararon el comportamiento cerebral de pacientes con fibromialgia y peso normal frente a aquellos que presentaban un cuadro clínico de obesidad.
Los resultados demostraron que el exceso de peso rompe el equilibrio del sistema nervioso central. En las personas con un IMC elevado, el cerebro activaba los procesos diseñados para reducir el dolor; sin embargo, este mecanismo de defensa se mostraba ineficaz o atenuado, provocando que los pacientes reportaran niveles de dolor mucho más intensos. Este patrón contradictorio sugiere que la obesidad podría alterar el control cerebral y neutralizar la capacidad natural del organismo para modular los estímulos dolorosos.
Inflamación crónica y menor actividad motora
La comunidad científica participante, integrada por los investigadores Walter Fabris Moraes, Guilherme Lacerda, Felipe Fregni y Kevin Pacheco Barrios, explicó que el exceso de peso genera una inflamación crónica de tejidos que se extiende hasta el sistema nervioso, dañando directamente las redes neuronales.
A este factor inflamatorio se suma una menor actividad física y una baja activación de la corteza motora en pacientes con obesidad. Esta condición reduce de forma drástica el control que el cerebro ejerce sobre las regiones clave encargadas de la modulación interna del dolor, empeorando el pronóstico de la enfermedad.
Impacto en la salud mental y fatiga crónica
El alcance del estudio también evidenció que las consecuencias de esta condición médica van más allá del daño físico. Los pacientes evaluados que presentaban obesidad manifestaron niveles notablemente más altos de fatiga crónica y síntomas depresivos. Estos elementos psicológicos y emocionales incrementan la fragilidad general del paciente, creando un círculo vicioso donde el dolor físico y el malestar anímico se potencian mutuamente.
Hacia un tratamiento médico integral y personalizado
Frente a este panorama, los especialistas de la Universidad San Ignacio de Loyola y las instituciones coautoras enfatizan que el tratamiento de la fibromialgia no puede limitarse al manejo aislado de los síntomas. Se requiere un abordaje terapéutico integral que incluya el control riguroso del peso corporal, la promoción de actividad física adaptada, la mejora cualitativa del sueño, la atención de la salud mental y el tratamiento directo de cualquier enfermedad metabólica asociada. El objetivo final apunta hacia el desarrollo de una medicina del dolor personalizada que responda de forma eficiente a las características particulares de cada organismo.
