Lima, mayo de 2026.- Un estudio académico identificó 50 productos con alto potencial para diversificar las exportaciones peruanas, una estrategia clave para reducir la dependencia histórica de materias primas y avanzar hacia una economía más competitiva, sofisticada y resiliente frente a los cambios del mercado internacional.
La investigación, titulada La diversificación productiva en el Perú: evidencia multidimensional, analiza qué tan viable es incorporar nuevos bienes a la canasta exportadora nacional, considerando las capacidades productivas existentes, el nivel de tecnología requerido y los plazos necesarios para alcanzar competitividad internacional.
Diversificar exportaciones peruanas: una tarea pendiente
El estudio parte de un diagnóstico claro: el patrón exportador del Perú continúa concentrado en minerales y productos agrícolas primarios, lo que limita la generación de encadenamientos productivos, empleo de calidad e innovación tecnológica. Esta estructura, común en economías de ingreso medio, expone al país a la volatilidad de precios internacionales y reduce sus márgenes de crecimiento sostenido.
Diversificar exportaciones peruanas, explican los autores, no implica abandonar los sectores tradicionales, sino ampliar la canasta hacia bienes con mayor valor agregado, aprovechando capacidades ya instaladas y cercanas al tejido productivo actual.
Sectores con mayor potencial identificado
Los resultados del análisis muestran que el mayor potencial de diversificación se concentra en cuatro grandes sectores:
- Agroindustria
- Químicos industriales
- Metalmecánica
- Manufacturas intermedias
Estos sectores presentan ventajas comparativas relevantes, ya sea por disponibilidad de insumos, experiencia productiva previa o infraestructura existente, lo que reduce los costos de entrada frente a actividades completamente nuevas.
Productos con proyección exportadora
Entre los 50 productos identificados con mayor potencial para diversificar exportaciones peruanas figuran bienes de distinta complejidad y nivel tecnológico. Algunos de los más destacados son:
- Manganeso y tantalio
- Neumáticos de caucho
- Artículos plásticos
- Calzado de cuero
- Azúcar refinada
- Aceite de palma
- Algodón
- Tomates y cítricos frescos
- Frutas preparadas
- Café tostado
- Perfumes
- Chocolates
La combinación de productos agrícolas procesados, manufacturas y bienes industriales refleja una estrategia gradual, que busca avanzar hacia una mayor sofisticación sin romper con las capacidades existentes.
Capacidades productivas y viabilidad en el tiempo
Uno de los principales hallazgos del estudio es que los nuevos productos solo pueden desarrollarse de manera sostenible si guardan relación con lo que el país ya produce. La diversificación no ocurre por decreto ni por simple identificación de oportunidades de mercado, sino por la acumulación progresiva de conocimientos, tecnología y capital humano.
En ese sentido, el análisis advierte que el desarrollo de estos productos requiere:
- Priorizar sectores viables, evitando la dispersión de esfuerzos
- Aplicar políticas diferenciadas según la etapa del producto, desde la entrada hasta la consolidación
- Asegurar continuidad institucional, más allá de los cambios de gobierno
Un proceso lento que exige visión de largo plazo
El documento subraya que la diversificación productiva es un proceso inherentemente lento. Según las estimaciones del estudio, pueden transcurrir más de 50 años para que un producto alcance competitividad internacional plena, lo que evidencia la necesidad de políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Este horizonte largo contrasta con la lógica de corto plazo que suele dominar la toma de decisiones, tanto en el sector público como en el privado. Sin embargo, los autores advierten que no asumir este desafío perpetúa la dependencia de sectores primarios y limita las oportunidades de desarrollo económico.
“El reto no es solo identificar oportunidades, sino entender qué tan factible es desarrollarlas en el tiempo”, señalan los investigadores, quienes destacan la importancia de evaluar no solo el potencial teórico, sino también las condiciones reales para sostener nuevas actividades productivas.
Rutas realistas para transformar la estructura productiva
Pese a las limitaciones estructurales, el estudio identifica rutas viables de diversificación. Los 50 productos seleccionados combinan cercanía a las capacidades actuales del país con niveles de sofisticación alcanzables, lo que los convierte en opciones realistas para impulsar una transformación productiva gradual.
El documento concluye que el Perú necesita estrategias de largo plazo orientadas a fortalecer capacidades productivas, reducir brechas tecnológicas y acompañar el desarrollo de nuevos sectores, especialmente en las etapas iniciales, donde el riesgo es mayor y el apoyo institucional resulta decisivo.
Investigación académica y respaldo institucional
El estudio fue elaborado por Lourdes Álvarez y Nikita Céspedes, docentes de Economía de la Universidad San Ignacio de Loyola, junto con Rubén Yanayaco, investigador de la Universidad Nacional de Ingeniería. La investigación aporta evidencia técnica para el debate sobre el futuro productivo del país y la necesidad de una política de diversificación sostenida y coherente.
Diversificar exportaciones peruanas no es una opción inmediata, pero sí una condición indispensable para construir un crecimiento más inclusivo, estable y con mayor capacidad de generación de valor en el largo plazo.
