Emprender desde el barrio: historias que impulsan el desarrollo del Perú

Testimonio Sonia 00411

Lima, abril de 2026.- En el Perú, emprender no siempre empieza con un gran plan, sino con una decisión cotidiana: abrir una puerta, levantar una reja y apostar por salir adelante. En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, que se conmemora cada 16 de abril, las historias de los bodegueros peruanos cobran especial relevancia, reflejando cómo los pequeños negocios transforman vidas y dinamizan la economía local.

En el país existen más de 500 mil bodegas, muchas de ellas familiares, que cumplen un rol clave en el tejido social. De estas, más de 330 mil puntos de venta forman parte de la red del Sistema Coca-Cola, que junto a su socio embotellador Arca Continental Lindley, ha acompañado el crecimiento de estos empresarios durante los últimos 90 años a través de iniciativas como la Escuela de Negocios Coca-Cola.

A continuación, presentamos dos historias emblemáticas que demuestran que pensar en grande desde el barrio es posible.

Kapuy Market: honrando un legado familiar En Pueblo Libre, Junior Estelita transformó la bodega que sus padres fundaron hace 25 años en lo que hoy es Kapuy Market. «Quise devolver a mis padres todo lo que hicieron por mí, dándole al negocio un ADN propio, apostando por la tecnología y nuevos medios de pago», explica Junior.

El liderazgo de Junior ha llevado al negocio a conectar con nuevos consumidores a través de plataformas como TikTok. Como embajador de la Escuela de Negocios, su mensaje para otros emprendedores es claro: la capacitación es la base del éxito. «Si vas a tener una bodega, conviértela en la mejor de tu zona, de tu distrito y, por qué no, del Perú», enfatiza.

Bodega Breysi: una historia construida de la mano En San Martín de Porres, Sonia Chávez y su esposo han dedicado más de dos décadas a la Bodega Breysi. Lo que comenzó como un esfuerzo para estar cerca de sus hijas y asegurar su futuro, se convirtió en el motor de sus mayores logros. «Todo lo que tenemos ha sido gracias a la bodega y a no rendirnos nunca», señala Sonia.

Sonia recuerda que Coca-Cola fue la primera empresa en confiar en ellos, brindándoles su primer equipo de frío, lo que impulsó sus ventas. Hoy, su bodega no es solo un comercio, sino un punto de encuentro vecinal donde se construyen relaciones humanas sólidas.

Impulsando el desarrollo desde cada barrio El emprendimiento desde el canal tradicional es un motor clave para el Perú. Cada bodega genera ingresos, dinamiza su entorno y fortalece a su comunidad. Historias como las de Junior y Sonia demuestran que, con perseverancia y aliados estratégicos, el desarrollo del país se construye todos los días desde la esquina del barrio.

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