Lima, mayo de 2026.- La llegada de las bajas temperaturas no solo cambia la rutina diaria, también modifica los hábitos alimenticios de muchas personas. Especialistas advierten que ciertos errores en la alimentación durante la temporada fría pueden debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias.
Con el descenso de la temperatura, es común reducir el consumo de alimentos frescos y optar por productos más calóricos o bebidas calientes con exceso de azúcar. Sin embargo, estas decisiones pueden afectar directamente las defensas del organismo.
“El cambio de clima genera un estrés fisiológico en el organismo, ya que el cuerpo debe adaptarse a variaciones de temperatura y humedad. Además, en épocas de frío hay menor exposición al sol, lo que puede afectar los niveles de vitamina D, clave para la función inmunológica”, explicó Aitor Bengoa Domínguez, coordinador académico de la carrera de Nutrición y Dietética del Instituto Carrión.
Cómo afecta el frío al sistema inmunológico
Durante las temporadas frías, muchas personas disminuyen su actividad física y cambian sus hábitos alimenticios sin notar las consecuencias. Según especialistas en nutrición, uno de los errores más frecuentes es dejar de consumir frutas y verduras frescas, fundamentales para fortalecer el sistema inmune.
A esto se suma el aumento del consumo de alimentos ultraprocesados, snacks y bebidas calientes con altos niveles de azúcar, que aportan calorías, pero pocos nutrientes esenciales para el organismo.
La combinación de estos factores puede generar un debilitamiento progresivo de las defensas y una mayor susceptibilidad frente a resfriados, gripe y otras enfermedades respiratorias.
Nutrientes clave para fortalecer las defensas
Especialistas recomiendan mantener una alimentación equilibrada y rica en vitaminas y minerales que contribuyan al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.
Entre los nutrientes más importantes destacan:
• Vitamina C: presente en cítricos, kiwi, fresas y verduras como el brócoli o el pimiento.
• Vitamina D: esencial para la regulación inmune y cuya producción puede disminuir por la menor exposición solar.
• Zinc: ayuda a fortalecer la respuesta del organismo frente a infecciones.
• Vitamina A: contribuye a proteger las mucosas y las vías respiratorias.
Además, se recomienda incorporar proteínas de buena calidad y grasas saludables provenientes de alimentos como la palta, frutos secos y pescados.
Qué alimentos consumir durante el cambio de clima
Los expertos sugieren priorizar alimentos naturales y de temporada para mantener el equilibrio nutricional durante los meses fríos.
Entre las mejores opciones destacan:
• Sopas y caldos nutritivos.
• Infusiones sin exceso de azúcar.
• Yogurt y alimentos fermentados.
• Frutas frescas y verduras variadas.
• Cereales integrales y legumbres.
Las preparaciones calientes también ayudan a mantener una adecuada hidratación, algo que suele descuidarse durante el invierno.
Pequeños cambios que ayudan a prevenir enfermedades
El especialista del Instituto Carrión señaló que mejorar ciertos hábitos alimenticios puede tener un impacto positivo en la salud durante esta temporada.
“Pequeños cambios en la dieta pueden marcar una gran diferencia en la respuesta del organismo frente a las enfermedades estacionales”, destacó.
Mantener una alimentación balanceada, descansar adecuadamente y realizar actividad física son algunas de las principales recomendaciones para fortalecer las defensas y reducir el riesgo de enfermedades asociadas al cambio de clima.
