Lima, noviembre de 2026.- La temporada de lluvias intensas y la alerta por El Niño Costero 2026-2027 generan riesgos para la calidad e inocuidad de los alimentos después de la cosecha. Las variaciones de temperatura, el exceso de humedad y las interrupciones en el transporte modifican las propiedades físicas, químicas y microbiológicas de las materias primas, acelerando su deterioro.
Desde el FIRE Lab, hub de investigación en alimentos de la Universidad de Ingeniería y Tecnología – UTEC, se advierte que esta problemática adquiere relevancia en un contexto donde el 30,5% de la población experimentó inseguridad alimentaria en 2025, según cifras del INEI. Alejandra Ratti, directora del departamento de Bioingeniería e Ingeniería Química de UTEC, explicó que la evaluación poscosecha debe analizar la estabilidad y la inocuidad durante el almacenamiento y el traslado.
Para resguardar la cadena de abastecimiento, la institución señala que es necesario combinar tecnologías de conservación, sistemas de refrigeración eficientes, envases adecuados y controles estrictos en los procesos de transformación como el secado o la fermentación. El FIRE Lab mantiene una agenda de investigación enfocada en caracterizar cómo responden las distintas materias primas ante la variabilidad climática.
