Lima, setiembre de 2026.- La hiperhidrosis es una condición caracterizada por la producción excesiva de sudor sin causa aparente, superando la cantidad necesaria para regular la temperatura corporal. De acuerdo con la Dra. Maisa Valenzuela Tasayco, especialista de la Clínica Stella Maris, esta patología se presenta incluso en estado de reposo o en ambientes frescos, interfiriendo con actividades como escribir, manipular dispositivos o conducir.
A diferencia de la transpiración convencional provocada por el ejercicio, el calor o el estrés, la hiperhidrosis puede originarse a edades tempranas de forma primaria o estar asociada a medicamentos y enfermedades subyacentes.
Indicadores para identificar la hiperhidrosis
La sudoración excesiva se manifiesta principalmente en las axilas, manos, pies y rostro. Las evaluaciones médicas consideran los siguientes signos de alerta:
Sudoración simétrica y constante: Afectación simultánea en ambos lados del cuerpo, como en ambas palmas de las manos o ambas axilas.
Interrupción de la rutina diaria: Necesidad de cambiar de indumentaria varias veces al día debido a la humedad constante en la piel.
Impacto en la vida social y laboral: Modificación de hábitos y evasión de reuniones o tareas por temor al contacto físico.
Aparición sin estímulo térmico: Episodios frecuentes de transpiración profusa sin realizar esfuerzo físico ni estar expuesto a altas temperaturas.
Diagnóstico y alternativas terapéuticas
Acostumbrarse a convivir con la sudoración abundante retrasa la búsqueda de soluciones médicas. La Dra. Valenzuela señala que es prioritario acudir a una consulta especializada si los episodios surgen de manera repentina, ocurren durante la noche o se acompañan de otros síntomas orgánicos.
El diagnóstico oportuno por parte de la especialidad de Cirugía de Tórax y Cardiovascular permite descartar causas secundarias e indicar alternativas de control, que van desde tratamientos tópicos y farmacológicos hasta procedimientos quirúrgicos especializados.
