Embarazo en verano: el calor extremo pone en riesgo la salud de madre y bebé

1343318 002 291

Lima, enero de 2026.- Durante la temporada de verano, las altas temperaturas pueden convertirse en un factor de riesgo para las mujeres embarazadas, ya que el calor extremo no solo provoca cansancio o incomodidad, sino que también puede alterar el equilibrio del organismo y generar complicaciones que afectan tanto a la madre como al bebé, advirtió el Seguro Social de Salud (EsSalud).

Especialistas de la institución explican que el embarazo conlleva cambios importantes en el funcionamiento del cuerpo, lo que vuelve a la gestante más sensible al calor. El incremento del metabolismo, la mayor producción de calor corporal y el esfuerzo adicional del corazón para cubrir las necesidades del bebé hacen que el organismo tenga mayores dificultades para regular su temperatura cuando el ambiente es muy caluroso.

Cambios fisiológicos y mayor sensibilidad al calor

La doctora Joyce Mejico, ginecóloga del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud, señala que durante la gestación el cuerpo experimenta modificaciones que aumentan la vulnerabilidad frente a las altas temperaturas. Estos cambios pueden favorecer la aparición de deshidratación, agotamiento y otros cuadros que, de no ser atendidos a tiempo, pueden derivar en situaciones más complejas.

En este contexto, la especialista remarca que el cuidado durante el verano debe ser más riguroso, especialmente en regiones donde el calor es intenso y sostenido durante gran parte del día.

Hidratación, una medida clave durante el embarazo

Uno de los principales riesgos asociados al calor es la deshidratación, por lo que la adecuada ingesta de líquidos resulta fundamental. La doctora Mejico recomienda que la gestante consuma al menos dos litros de agua al día, incrementando esta cantidad si presenta sudoración constante o realiza actividades que demanden mayor esfuerzo físico.

“La falta de líquidos puede generar fatiga, calambres y afectar la correcta oxigenación del bebé”, advierte la especialista. Además, la deshidratación puede agravar otros síntomas propios del embarazo y aumentar el riesgo de complicaciones.

Golpe de calor y señales de alerta

EsSalud también alerta sobre el golpe de calor, un cuadro que puede presentarse cuando la gestante se expone a temperaturas superiores a los 30 grados, dificultando que el cuerpo regule adecuadamente su temperatura. Esta situación puede provocar una rápida pérdida de líquidos y elevar el riesgo de complicaciones tanto maternas como fetales.

Entre los síntomas de alerta más frecuentes se encuentran:

  • Dolor de cabeza intenso
  • Mareos y debilidad
  • Palpitaciones
  • Sudoración excesiva
  • Sensación de desmayo

Estas señales no deben ser minimizadas y requieren atención médica oportuna, ya que su evolución puede ser rápida si no se interviene a tiempo.

Altas temperaturas y desarrollo fetal

La especialista subraya que, en zonas con temperaturas elevadas, como algunas regiones de la selva, la exposición prolongada al calor podría estar asociada a alteraciones en el desarrollo fetal. Por ello, recomienda evitar la exposición directa al sol, sobre todo entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando la radiación es más intensa.

Asimismo, sugiere permanecer en ambientes ventilados, descansar con frecuencia y priorizar actividades en horarios de menor calor.

Riesgo de quemaduras solares durante la gestación

Otro aspecto a considerar es la mayor sensibilidad de la piel durante el embarazo. De acuerdo con la doctora Mejico, este cambio incrementa el riesgo de quemaduras solares y la aparición de manchas, que pueden llegar a ser lesiones de primer o segundo grado.

Para prevenirlas, recomienda:

  • Aplicar protector solar quince minutos antes de la exposición
  • Reaplicarlo cada dos horas o después de sudar
  • Usar ropa ligera y de colores claros
  • Utilizar accesorios de protección como gorros, sombrillas o lentes de sol

Estas medidas ayudan a reducir los efectos nocivos del sol sobre la piel de la gestante.

Importancia de la atención oportuna

Ante la presencia de síntomas asociados al calor, la gestante debe acudir de inmediato a un establecimiento de salud. Al llegar, el personal médico evalúa primero a la madre y luego al bebé, iniciando procesos de hidratación y realizando exámenes, como ecografías, para verificar la vitalidad fetal.

La ginecóloga advierte que, en casos severos, algunas pacientes han requerido atención en unidades de cuidados intensivos, lo que evidencia la importancia de identificar los signos de alarma a tiempo y evitar la automedicación. “El cuidado de la madre es también el cuidado del bebé. La prevención permite evitar complicaciones y proteger ambas vidas”, concluye.

Sugerencia de enlace interno: nota relacionada sobre cuidados de la salud en verano, prevención de golpes de calor o recomendaciones médicas de EsSalud publicada en Sección Noticias.

Related Post