Lima, noviembre de 2026.- La farmacovigilancia permite identificar y reportar posibles reacciones adversas a medicamentos para prevenir riesgos asociados a los tratamientos médicos. Ante esta situación, el Grupo CORPOL comparte cinco recomendaciones para que los pacientes reconozcan síntomas inusuales y comuniquen oportunamente cualquier sospecha a los profesionales de salud o a los canales oficiales de notificación.
Según información del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación (IETSI), durante el primer semestre de 2025 se recibieron y evaluaron 1,168 notificaciones, que describieron 1,459 sospechas de reacciones adversas a medicamentos (SRAM), procedentes de 239 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPRESS).
El 99.1% de las notificaciones provino de actividades de farmacovigilancia y el 93.1% fue comunicado mediante la plataforma web del IETSI. Asimismo, las mujeres representaron el 55.7% de los casos, con 650 reportes, mientras que el grupo de personas entre 30 y 59 años concentró la mayor cantidad de notificaciones.
Frente a este panorama, el Grupo CORPOL, empresa peruana del sector farmacéutico, difundió cinco recomendaciones para facilitar la identificación y el reporte de posibles reacciones adversas.
Cinco recomendaciones para reportar una reacción adversa
1. Observar los cambios en el organismo
Después de iniciar un tratamiento, es conveniente prestar atención a cualquier molestia o síntoma nuevo. Las manifestaciones pueden variar entre pacientes y presentar distintos niveles de intensidad. Identificar cuándo aparecen y cómo evolucionan ayuda a comunicar mejor lo ocurrido al profesional de salud.
2. Conservar los datos del medicamento
El paciente debe tener a la mano el nombre del producto y la dosis que utiliza. También es recomendable conservar el envase, ya que permite consultar información como el número de lote y la fecha de vencimiento. Estos datos facilitan la identificación del medicamento involucrado en el reporte.
3. Comunicar los síntomas a profesionales de salud
Ante una posible reacción adversa, se puede informar al médico o farmacéutico sobre las molestias experimentadas. También existe la posibilidad de realizar una notificación directamente mediante NotiMED, el sistema electrónico de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID).
4. Utilizar los canales oficiales de las empresas farmacéuticas
Las compañías del sector cuentan con mecanismos para recibir reportes relacionados con la seguridad de sus productos. En el caso del Grupo CORPOL, su submarca OQCORP dispone de canales de atención al cliente y un equipo especializado en el monitoreo de estos casos.
La empresa también cuenta con una certificación de Buenas Prácticas en Farmacovigilancia otorgada por la DIGEMID, según la información proporcionada en el comunicado.
5. No modificar el tratamiento sin orientación médica
Si aparecen molestias o efectos no deseados durante el tratamiento, el paciente debe comunicarlos a su médico y consultar cómo proceder. Suspender un medicamento o cambiar su dosis por cuenta propia puede afectar el tratamiento, por lo que cualquier modificación debe realizarse bajo orientación profesional.
La participación del paciente en la seguridad de los medicamentos
El CEO del Grupo CORPOL, José Luis Cámere, señaló que la seguridad del paciente requiere identificar, evaluar y comunicar oportunamente las posibles reacciones adversas. También destacó la participación conjunta de pacientes y profesionales de salud para fortalecer la farmacovigilancia.
La detección temprana y la notificación de posibles reacciones adversas contribuyen a mejorar el seguimiento de los tratamientos y a fortalecer la seguridad en el uso de medicamentos.
