Lima, marzo de 2026.- La confiabilidad del sistema de gas natural en el Perú no depende de la construcción del Gasoducto del Sur, sino del cumplimiento de las obligaciones contractuales del actual sistema de transporte que opera en el país. Así lo advirtió la Asociación de Consumidores de Gas del Perú (ACG), que señaló que la reciente interrupción del suministro evidencia una falta de inversiones destinadas a garantizar capacidad de respaldo y redundancia en la infraestructura existente.
De acuerdo con la asociación, el debate público ha vinculado la actual emergencia energética con la ausencia del Gasoducto del Sur; sin embargo, consideran que se trata de dos discusiones distintas: la expansión futura de la infraestructura energética y la seguridad y continuidad del sistema que actualmente abastece al país.
El presidente de la ACG, Roberto Santivañez, explicó que el contrato de concesión del sistema de transporte de gas establece obligaciones claras para asegurar la continuidad del servicio.
Obligaciones contractuales para garantizar la disponibilidad
El sistema de transporte de gas natural proveniente de Camisea fue adjudicado bajo el esquema BOOT (Build, Own, Operate & Transfer). En el numeral 5.8 del Anexo 1 del contrato se establece que la infraestructura debía ser diseñada, construida, mantenida y operada para restringir al máximo los paros no programados y garantizar una disponibilidad anual de 99%.
Este estándar implica que el sistema debe contar con suficiente capacidad de respaldo y redundancia que permita mantener el suministro incluso ante contingencias.
“El contrato del sistema de transporte de gas establece claramente que la infraestructura debía contar con suficiente capacidad de respaldo y redundancia para evitar interrupciones prolongadas del servicio. Esa era una obligación del concesionario”, afirmó Santivañez.
Inversiones necesarias para asegurar el respaldo del sistema
Según la Asociación de Consumidores de Gas del Perú, alcanzar el estándar de disponibilidad exigido en el contrato requiere inversiones permanentes en infraestructura y mantenimiento del sistema.
Entre las principales medidas que permitirían reforzar la confiabilidad del sistema de transporte de gas natural, la asociación mencionó:
- Instalación de loops o ductos paralelos en los tramos más críticos del gasoducto.
- Incremento de la capacidad de almacenamiento en el linepack del sistema.
- Programas de mantenimiento preventivo y correctivo para reducir riesgos de fallas.
- Inversiones en equipos y tecnología que permitan acortar los tiempos de reposición del servicio ante interrupciones.
Estas medidas, explicaron, son parte de los estándares internacionales de operación para sistemas de transporte de gas que abastecen a mercados estratégicos.
Interrupción del suministro supera el límite contractual
El presidente de la ACG recordó que el compromiso de disponibilidad del 99% implica que una interrupción total no programada del servicio no debería superar las 87 horas y 36 minutos continuos en un año.
No obstante, indicó que la actual emergencia energética ya ha superado ampliamente ese límite, lo que genera cuestionamientos sobre el desempeño del sistema y el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el contrato de concesión.
“Cuando una interrupción supera por varios días los estándares establecidos en el propio contrato, es evidente que hay elementos del sistema —sea en el diseño, la construcción, el mantenimiento o la capacidad de respaldo— que no están cumpliendo con lo exigido contractualmente”, señaló.
Diferencia entre expansión energética y confiabilidad del sistema
La asociación enfatizó que el debate sobre el desarrollo de nuevas infraestructuras, como el Gasoducto del Sur, corresponde a decisiones de política pública vinculadas al crecimiento del sistema energético nacional.
Sin embargo, precisó que la confiabilidad del sistema actual es una responsabilidad contractual del concesionario que opera la infraestructura existente.
“La expansión del sistema energético es una decisión de política pública. Pero la confiabilidad del sistema actual es una responsabilidad contractual del concesionario. La seguridad energética del país depende de que las concesiones de infraestructura crítica cumplan con los estándares de continuidad del servicio que establecen sus contratos”, concluyó Santivañez.
Llamado a evaluar las causas de la emergencia energética
Finalmente, la Asociación de Consumidores de Gas del Perú exhortó a las autoridades a realizar una evaluación exhaustiva de las causas que originaron la interrupción del suministro y de los factores que explican la demora en la reposición del servicio.
La organización también solicitó que se adopten medidas que permitan fortalecer la confiabilidad del sistema de transporte de gas natural, considerando que se trata de una infraestructura estratégica para el abastecimiento energético del país y para el funcionamiento de sectores clave como la industria, la generación eléctrica y el consumo doméstico.
Garantizar la continuidad y estabilidad del suministro, señalaron, es fundamental para preservar la seguridad energética y evitar impactos económicos y sociales derivados de interrupciones prolongadas del servicio.
