Buenos Aires, Argentina.- Las ciberestafas mediante el uso de inteligencia artificial para clonar la voz de personas, conocidas como deepfakes de audio, han dejado de ser incidentes aislados para convertirse en una amenaza creciente en la región. La compañía de seguridad informática ESET Latinoamérica advirtió sobre el incremento de fraudes y secuestros virtuales basados en esta tecnología, destacando que la accesibilidad y bajo costo de estas herramientas facilitan su uso malicioso.
Según un estudio global de Hiya citado por la firma, una de cada cuatro personas en Estados Unidos reportó haber recibido una llamada con voz clonada en el último año, mientras que un 24 % de los encuestados afirmó no poder diferenciar una voz real de una sintética.
Mecanismo de clonación y vector de ataque
Los ciberdelincuentes requieren únicamente unos pocos segundos de muestra de audio para generar una réplica convincente. Este material suele ser extraído de videos publicados en redes sociales sin restricciones de privacidad o de contenido audiovisual laboral disponible en plataformas públicas.
Una de las modalidades más frecuentes es el falso secuestro de un familiar. Para maximizar la efectividad del engaño, los atacantes emplean técnicas de manipulación emocional:
- Uso breve de la voz: reproducen el audio generado durante lapsos muy cortos para evitar que el receptor note imperfecciones.
- Efectos ambientales: mezclan el audio con llanto, gritos o ruido de fondo para simular un escenario de crisis.
- Inteligencia de fuentes abiertas (OSINT): utilizan datos extraídos de redes sociales para respaldar la historia, seleccionando momentos estratégicos como viajes al extranjero o periodos en los que la supuesta víctima no está disponible telefónicamente.
Uso de la palabra de seguridad para evitar estafas
Como medida de protección primaria, ESET recomienda implementar un protocolo familiar simple: establecer una palabra de seguridad convenida previamente. Esta clave permite validar la identidad de la persona ante llamadas sospechosas o solicitudes de dinero de emergencia.
Mario Micucci, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica, explica las características que debe reunir esta clave:
«Por supuesto, debe ser fácil de recordar, pero también poco común. Además, no debería ser algo que pueda descubrirse revisando las publicaciones en redes sociales u otras fuentes de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT). Por eso conviene evitar opciones obvias, como el nombre de una mascota familiar o el equipo deportivo favorito».
Medidas complementarias de verificación
En caso de que algún integrante de la familia no recuerde la contraseña convenida durante una llamada de emergencia, la firma sugiere las siguientes pautas de acción:
- Cortar la llamada entrante de inmediato y marcar directamente al número guardado en la agenda de contactos del familiar.
- Escribir a través de un grupo de chat familiar preexistente para confirmar la situación.
- Formular una pregunta personal cuya respuesta no figure en internet ni en plataformas digitales.
- Abstenerse de realizar transferencias bancarias o revelar información confidencial ante cualquier indicio de irregularidad.
Protocolo de respuesta ante un fraude ejecutado
Frente a la consumación de una estafa de esta naturaleza, los especialistas aconsejan interrumpir todo contacto con los delincuentes, notificar de inmediato a las entidades bancarias correspondientes para intentar congelar transacciones, actualizar las credenciales de acceso a cuentas personales activando la autenticación en dos pasos (2FA), recopilar evidencia digital (registros de llamadas o grabaciones) y asentar la denuncia ante las autoridades policiales o judiciales locales.
