Eficiencia energética, prioridad estratégica para el crecimiento sostenible del Perú

Eficiencia energetica la prioridad estrategica para el crecimiento sostenible del

Lima, febrero de 2026. Mejorar la forma en que se consume y gestiona la energía se ha convertido en un eje clave para sostener el crecimiento económico, reducir costos operativos y avanzar hacia sistemas energéticos más resilientes y sostenibles. En un contexto de mayor demanda y presión climática, la eficiencia energética deja de ser solo una medida de ahorro para consolidarse como una prioridad estratégica para el desarrollo del país.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, para cumplir los objetivos climáticos y energéticos al 2030, la eficiencia energética global debería mejorar a un ritmo cercano al 4 % anual. Esta proyección confirma que el reto energético actual no pasa únicamente por incrementar la capacidad de generación, sino por optimizar el uso de la energía en hogares, empresas e industrias.

La eficiencia energética como motor de competitividad

La energía es un insumo esencial para el desarrollo económico y social. Sin embargo, su uso ineficiente genera mayores costos, presión sobre la infraestructura existente y un impacto ambiental creciente. En un escenario donde la demanda continúa en aumento, avanzar hacia un consumo más responsable se vuelve determinante para garantizar sistemas energéticos sostenibles y resilientes en el largo plazo.

“La eficiencia energética es una de las palancas más inmediatas para avanzar en la transición energética. Gestionar mejor la energía, integrando tecnología, digitalización y automatización, permite tomar decisiones más inteligentes, reducir impactos ambientales y fortalecer la competitividad de las organizaciones. Hoy, la información en tiempo real y la gestión basada en datos son claves para lograr operaciones más eficientes y sostenibles”, señala Roberto Lepin, director de servicios SAC de Schneider Electric.

Un desafío estratégico para el Perú

En el Perú, este desafío adquiere una dimensión estratégica ante el crecimiento de sectores intensivos en consumo energético como la industria, la minería, los edificios corporativos y los centros de datos. En este contexto, la eficiencia energética se convierte en un factor clave para la continuidad operativa, la sostenibilidad empresarial y el desarrollo económico, especialmente frente a escenarios de mayor exigencia energética.

Adoptar prácticas eficientes no solo permite reducir costos, sino también mitigar riesgos asociados a interrupciones del suministro, volatilidad de precios y mayores exigencias regulatorias. Así, la gestión eficiente de la energía se posiciona como una ventaja competitiva para las organizaciones que buscan crecer de manera sostenible.

Digitalización y gestión inteligente de la energía

La eficiencia energética está estrechamente vinculada a la digitalización. Contar con soluciones que permitan monitorear el consumo en tiempo real, automatizar procesos y analizar datos energéticos de forma integral facilita una toma de decisiones más informada y estratégica. Este enfoque permite identificar ineficiencias, anticipar riesgos y optimizar recursos, generando beneficios tanto económicos como ambientales.

Desde esta perspectiva, Schneider Electric impulsa un enfoque integral que combina gestión energética y automatización, acompañando a empresas y sectores estratégicos en la adopción de soluciones que promueven un uso más eficiente y responsable de la energía. Este modelo no solo optimiza el desempeño operativo, sino que también permite anticiparse a escenarios de mayor demanda y fortalecer la resiliencia de las operaciones.

Más allá de la tecnología: un cambio cultural

El desafío de la eficiencia energética no es únicamente tecnológico, sino también cultural y estratégico. Implica incorporar la gestión de la energía en la toma de decisiones, medir para mejorar y comprender que cada kilovatio optimizado tiene un impacto directo en la competitividad, los costos y el cuidado del medio ambiente.

En economías como la peruana, donde el crecimiento sostenido debe ir de la mano con un uso responsable de los recursos, este enfoque resulta clave para avanzar sin comprometer la seguridad energética ni el equilibrio ambiental.

En el mes de celebración mundial de la Energía, el mensaje trasciende la efeméride. Avanzar hacia un consumo energético más eficiente es una condición indispensable para construir sistemas energéticos más confiables, sostenibles y preparados para el futuro, donde la gestión inteligente de la energía sea un pilar central del desarrollo económico y social del Perú.

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