Lima, agosto de 2026.- Ante la proximidad de intensas precipitaciones asociadas al Fenómeno del Niño, Caja Piura alertó sobre la importancia de que las micro y pequeñas empresas (MYPES) del país cuenten con un plan estratégico de continuidad. De acuerdo con la entidad financiera, la falta de preparación operativa y de liquidez preventiva expone a miles de emprendimientos a pérdidas severas e incluso al cierre temporal cuando las lluvias interrumpen la atención presencial de forma intempestiva.
El impacto operativo de la falta de prevención en microempresas
La mayoría de pequeños negocios en el Perú enfoca su gestión diaria en la rentabilidad inmediata, omitiendo el cálculo de riesgos operativos frente a emergencias climáticas. Esta vulnerabilidad estructural dificulta la capacidad de respuesta cuando se suspenden las ventas de forma imprevista.
«Durante el Fenómeno del Niño, la mayoría de MYPES pierde algo más que mercadería: pierde la capacidad de sostenerse cuando la venta se detiene, porque no tienen un monto calculado para cubrir gastos fijos, carecen de un registro documentado para sustentar reclamos y no cuentan con canales alternativos para atender a sus clientes; es una falta de preparación que se paga después del evento y por ello la educación financiera preventiva es clave para reducir el tiempo de recuperación», sostuvo Juan Valdivieso, gerente de negocios de Caja Piura.
Recomendaciones clave para resguardar la liquidez y las operaciones
Para reducir el impacto económico y mitigar riesgos en la infraestructura comercial, el especialista de Caja Piura detalló cinco acciones preventivas e indispensables para los emprendedores:
1. Elaborar un inventario documentado
Es fundamental mantener un registro actualizado y respaldado de mercaderías, insumos y bienes de capital. Guardar copias físicas y digitales de facturas o listas de activos sirve como sustento formal ante la gestión de seguros o solicitudes de financiamiento posterior.
2. Constituir un fondo de contingencia
Reservar un capital equivalente a un porcentaje de las ventas habituales permite afrontar costos fijos obligatorios, tales como el pago de alquileres, planillas de trabajadores y servicios básicos, evitando el sobreendeudamiento durante el periodo de inactividad.
3. Habilitar canales de venta digitales
Implementar herramientas tecnológicas accesibles como WhatsApp Business o catálogos virtuales asegura la comunicación con la clientela. Es decisivo informar a los usuarios sobre estas alternativas antes del inicio de la emergencia para mantener las transacciones si el acceso al local físico se interrumpe.
4. Consultar sobre créditos y seguros MYPE
Evaluar de forma anticipada líneas de financiamiento o préstamos enfocados en acondicionamiento permite realizar obras preventivas en los locales. Asimismo, contratar pólizas con cobertura contra todo riesgo resguarda el patrimonio ante eventuales inundaciones o daños estructurales.
5. Proteger la infraestructura y activos
Realizar reparaciones en techos, canaletas y drenajes del establecimiento evita filtraciones. A su vez, elevar la mercadería, equipos electrónicos e insumos a zonas impermeables o pisos superiores reduce de forma directa la pérdida de stock.
