Lima, abril de 2026.- El consumo diario de agua potable en Lima y Callao alcanza los 134 litros por persona, una cifra que preocupa ante la crisis climática y la distribución desigual del recurso. Expertos advierten que la gestión eficiente desde casa es clave para garantizar el acceso a los 3.3 millones de peruanos que aún carecen de este servicio esencial.
La realidad hídrica en el Perú: abundancia y desigualdad
Aunque Perú es una potencia en disponibilidad hídrica gracias a la cuenca amazónica y la cordillera de los Andes, el acceso real es un desafío logístico y ambiental. El 98% del agua dulce se ubica en la zona selvática, mientras que la mayor parte de la población reside en la costa, una región desértica donde el recurso es escaso.
Marie Anne Gálvez, decana de Ingeniería Ambiental de la Universidad Científica del Sur, resalta que el uso responsable del agua no es solo una opción, sino una necesidad ética. «El recurso no es infinito. Quienes lo recibimos de forma constante debemos usarlo con eficiencia y respeto, considerando que millones de compatriotas no tienen acceso las 24 horas», afirma la especialista.
Factores de riesgo para el suministro de agua
El panorama se complica por factores externos que amenazan la seguridad hídrica del país. Según el INAIGEM, el Perú ha perdido más del 56% de su superficie glaciar en las últimas seis décadas. Esta pérdida afecta directamente la regulación de los ríos durante las épocas secas, reduciendo la cantidad de agua disponible para el consumo humano y la agricultura.
A esto se suma el crecimiento urbano descontrolado y la contaminación, lo que obliga a las familias a tomar un rol activo en la conservación. Adoptar medidas para un uso responsable del agua puede marcar la diferencia entre el desabastecimiento y la sostenibilidad.
Guía práctica para el uso responsable del agua en el hogar
Para enfrentar esta situación, Gálvez propone cinco acciones estratégicas que cualquier ciudadano puede implementar de inmediato:
- Reparación inmediata de fugas: Un grifo averiado puede desperdiciar hasta 20,000 litros de agua al año. Detectar y sellar filtraciones es la forma más rápida de evitar el desperdicio masivo.
- Reducción del tiempo en la ducha: Mientras que algunos distritos de Lima superan los 200 litros de consumo diario, lo ideal es mantenerse cerca de los 100 litros. Cerrar el grifo al enjabonarse ahorra decenas de litros por sesión.
- Reutilización creativa: El agua usada para lavar frutas o verduras es ideal para regar plantas. Asimismo, recolectar agua de lluvia puede servir para la limpieza de exteriores o vehículos.
- Eficiencia en electrodomésticos: La lavadora es uno de los mayores consumidores de agua. Solo debe activarse con carga completa para optimizar cada ciclo de lavado.
- Educación y conciencia colectiva: Conversar sobre el ahorro hídrico en familias y escuelas ayuda a formar futuros profesionales comprometidos con el medio ambiente.
Innovación y sostenibilidad desde la academia
El rol de la educación superior es determinante en la búsqueda de soluciones técnicas. Desde la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Científica del Sur, se impulsan proyectos de tratamiento de aguas residuales utilizando tecnologías como la fotocatálisis y biorreactores.
Estas innovaciones buscan no solo mejorar la calidad del agua en regiones críticas, sino también formar líderes capaces de gestionar el recurso con un enfoque de sostenibilidad a largo plazo. El uso responsable del agua empieza con un cambio de hábito individual, pero se consolida con ciencia y políticas públicas eficientes.
