Altas temperaturas y ejercicio: cinco claves para prevenir riesgos cardiovasculares en verano

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Lima, febrero de 2026.- Durante el verano, el aumento de la temperatura ambiental suele venir acompañado de mayor actividad física y cambios en los hábitos diarios. Si bien mantenerse activo es fundamental para la salud, realizar ejercicio en contextos de calor intenso puede representar un riesgo si no se toman las precauciones adecuadas. En el Perú, las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte: se estima que ocurren más de 100 infartos al día, y cerca del 30 % de las personas afectadas fallecen antes de llegar a un centro de salud, según datos del Ministerio de Salud.

El Dr. Julio Muñoz, Sub Gerente de Auditoría Médica de Pacífico Salud, advierte que diversos factores están directamente relacionados con el desarrollo de enfermedades del corazón. “Condiciones como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, el colesterol elevado, el estrés crónico, el sobrepeso y una alimentación inadecuada influyen de manera decisiva en la salud cardiovascular. Identificarlas a tiempo y modificar los hábitos diarios es fundamental”, señala el especialista.

Ejercicio y calor: cómo adaptar la rutina en verano

La actividad física sigue siendo una de las principales recomendaciones para cuidar el corazón. No obstante, durante el verano es necesario ajustar la rutina para evitar complicaciones, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular o que no realizan ejercicio de manera regular.

El Dr. Muñoz recomienda priorizar horarios con menor radiación solar, mantener una hidratación adecuada antes, durante y después del ejercicio, y evitar el sobreesfuerzo en días de altas temperaturas. Escuchar al cuerpo y respetar los límites individuales es clave para que el ejercicio sea un aliado y no un riesgo.

Cinco claves para reducir el riesgo cardiovascular

Adoptar un enfoque preventivo implica incorporar acciones concretas en la vida diaria. Según Pacífico Salud, estas son cinco claves esenciales para proteger la salud del corazón durante el verano.

Chequeos preventivos de manera regular

Los controles médicos periódicos permiten detectar a tiempo condiciones como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus o alteraciones del colesterol, incluso cuando aún no presentan síntomas. Un diagnóstico oportuno facilita el tratamiento adecuado y reduce el riesgo de complicaciones mayores, especialmente en personas mayores de 40 años o con antecedentes familiares.

Estilo de vida saludable y ejercicio adecuado

Mantener una alimentación balanceada, rica en frutas, verduras y granos integrales, y baja en grasas saturadas, es un pilar de la prevención cardiovascular. Esta debe complementarse con actividad física acorde a la condición de cada persona.

En el caso de los adultos mayores, el especialista recomienda ejercicios cardiovasculares y de bajo impacto, como la natación, que permiten mantenerse activos sin someter al corazón a esfuerzos excesivos, especialmente en épocas de calor.

Manejo del estrés y abandono de hábitos nocivos

El estrés crónico y el consumo de tabaco incrementan de forma significativa el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Aprender a gestionar el estrés mediante técnicas de relajación, descanso adecuado o actividades recreativas, así como eliminar el hábito de fumar, tiene un impacto directo y positivo en la salud del corazón.

Descanso y bienestar emocional

Dormir bien y respetar los horarios de descanso

La falta de sueño puede aumentar el riesgo de hipertensión, arritmias y alteraciones metabólicas relacionadas con el control del azúcar en la sangre. Dormir entre siete y ocho horas por noche y procurar hacerlo antes de las 11:00 p.m. es fundamental para una adecuada recuperación física y cardiovascular.

Cuidar la salud emocional y social

La soledad y el aislamiento social son factores de riesgo poco visibles, pero con un impacto real en la salud del corazón. Fomentar relaciones saludables, mantener contacto con familiares y amigos, y buscar apoyo emocional cuando sea necesario forman parte de una prevención integral.

Señales de alerta que no deben ignorarse

El Dr. Muñoz advierte que síntomas como mareos, palpitaciones, fatiga inusual, dolor en el pecho o dificultad para respirar durante la actividad física no deben normalizarse, especialmente en climas de alta temperatura. Ante cualquiera de estas señales, se recomienda suspender inmediatamente el ejercicio y buscar atención médica.

“Un enfoque preventivo no solo mejora la calidad de vida, sino que también reduce la carga de enfermedades crónicas en la población. En Pacífico Salud estamos comprometidos con fomentar una cultura de prevención”, concluye el especialista.

Cuidar el corazón durante el verano es posible si se combinan información, hábitos saludables y controles médicos oportunos, permitiendo disfrutar de la actividad física de manera segura incluso en los meses más calurosos del año.

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