Lima, octubre de 2026.- Una salpicadura de aceite caliente o un accidente doméstico con productos de limpieza pueden provocar quemaduras en el hogar, donde la aplicación de remedios inadecuados suele agravar la lesión. Ante estas emergencias, la Lic. Angelita Rojas, coordinadora académica de la carrera de Enfermería Técnica del Instituto Carrión, explica las medidas clave para actuar durante los primeros minutos.
La especialista señala que la primera acción consiste en enfriar la zona afectada con agua corriente fresca durante aproximadamente 20 minutos, evitando el uso de hielo o agua helada porque el frío extremo daña los tejidos. Asimismo, advierte sobre cinco prácticas frecuentes que deben evitarse para no perjudicar la recuperación de la piel.
Errores frecuentes al atender una quemadura
- Aplicar pasta dental, aceite u otros remedios caseros: productos como mantequilla, café o clara de huevo no curan la lesión, sino que la contaminan y dificultan su posterior limpieza médica.
- Colocar hielo directamente sobre la piel: el frío extremo genera un daño adicional en los tejidos en lugar de aliviar de forma segura.
- Reventar las ampollas: estas protegen la piel lesionada durante su recuperación y romperlas eleva considerablemente el riesgo de infección. Si se abren por accidente, se debe limpiar la zona con suavidad y protegerla con un apósito limpio.
- Retirar la ropa adherida a la quemadura: jalar las prendas pegadas a la piel provoca lesiones adicionales. Se aconseja retirar con cuidado solo los accesorios y prendas sueltas, especialmente anillos o relojes, antes de que aparezca la hinchazón.
- Cubrir la lesión con materiales inadecuados: se debe evitar el uso de algodón u otros elementos que desprendan fibras, prefiriendo una gasa estéril no adherente sin ejercer presión.
Cuándo buscar atención médica profesional
La aparición de ampollas o una piel de aspecto blanquecino, marrón, negro y acartonado con poca sensibilidad indica un daño profundo que requiere evaluación especializada. Según la Lic. Angelita Rojas, se debe acudir a un establecimiento de salud si la lesión afecta la cara, las manos, los pies, los genitales o las articulaciones, si es extensa, o si compromete a bebés, niños pequeños, adultos mayores y personas con diabetes.
Para las quemaduras químicas por sustancias como lejía o ácido muriático, se debe enjuagar con abundante agua tras retirar la ropa contaminada, sin intentar neutralizarlas con otros productos. En quemaduras eléctricas, el paso inicial es cortar la energía antes de intervenir a la persona afectada, ya que la electricidad genera daños internos invisibles que exigen asistencia urgente.
