Lima, agosto de 2026.- En el Perú, la población de adultos mayores supera los 4 millones de personas, representando el 12.7% del total nacional, según cifras del Ministerio de Salud (MINSA). En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que para el año 2030 una de cada seis personas en el mundo superará los 60 años, lo que ubica a la prevención médica como una prioridad de salud pública global.
Ante este panorama, la Dra. Julissa Mogollón, médico geriatra de Sanitas Consultorios Médicos, destaca que el envejecimiento saludable implica mantener el bienestar físico, mental y social para preservar la autonomía. La especialista aclara que este estado no se alcanza de forma imprevista al cumplir seis décadas, sino que se construye progresivamente a lo largo de la vida mediante chequeos preventivos y hábitos saludables.
Diversas enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y la osteoporosis se desarrollan de manera silenciosa años antes de presentar síntomas evidentes. Detectar estas condiciones a tiempo es fundamental para evitar complicaciones cardiovasculares, renales o fracturas que comprometan la calidad de vida en la adultez mayor.
Para construir una salud integral con los años, Sanitas Consultorios Médicos detalla diez evaluaciones médicas clave que deben incorporarse en distintas etapas de la vida:
- Chequeo cardiovascular: Incluye el control periódico de la presión arterial y el perfil lipídico. Se recomienda desde los 30 años y con frecuencia anual a partir de los 40 para prevenir infartos o accidentes cerebrovasculares.
- Chequeo ginecológico: Comprende el examen pélvico, Papanicolaou y mamografía. Su control es anual desde el inicio de la vida sexual o los 21 años, ajustando la mamografía a partir de los 40 años.
- Chequeo prostático: Incluye el examen digital rectal y la prueba de Antígeno Prostático Específico (PSA) en sangre. Se aconseja de forma anual desde los 50 años, o desde los 45 si existen antecedentes familiares.
- Control de glucosa en sangre: Indicado desde los 30 a 35 años en personas con sobrepeso o antecedentes familiares, y de carácter anual obligatorio a partir de los 45 años para el despistaje de diabetes.
- Evaluación de fuerza muscular: Permite detectar la sarcopenia o pérdida de masa muscular que inicia a los 40 años, reduciendo el riesgo de caídas y fragilidad futura.
- Densitometría ósea: Recomendada desde los 50 años, o antes en mujeres con menopausia temprana, para medir la densidad del tejido óseo y prevenir fracturas por osteoporosis.
- Evaluación cognitiva y de memoria: Dado que el deterioro cognitivo puede iniciar a los 45 años, se sugiere la estimulación mental continua y la evaluación médica especializada a partir de los 60 años.
- Revisión oftalmológica y auditiva: Se sugiere un examen cada 1 o 2 años desde los 40 años, y de forma anual a partir de los 60 para corregir deficiencias sensoriales.
- Evaluación nutricional: Revisa la composición corporal y niveles de vitaminas como la D y B12 en todas las etapas, evitando que la malnutrición o el sobrepeso aceleren el envejecimiento.
- Chequeo de salud emocional: Identifica cuadros de ansiedad y depresión que, de no abordarse a tiempo, aceleran el deterioro físico y cognitivo.
Al alcanzar los 60 años, la experta de Sanitas Consultorios Médicos aconseja evaluar la función renal, la salud bucal, el esquema de vacunación y la polifarmacia, con el objetivo de evitar interacciones farmacológicas que causen somnolencia o confusión. Asimismo, enfatiza que síntomas como olvidos frecuentes, tristeza persistente o pérdida de equilibrio no deben catalogarse como normales.
La prevención médica continua, sumada a la actividad física regular, una alimentación balanceada y el mantenimiento de lazos afectivos, constituye la estrategia principal para asegurar un envejecimiento pleno, independiente y saludable.
