Lima, julio de 2026.- En el marco del Día del Pollo a la Brasa, que se celebra cada tercer domingo de julio, la Asociación Peruana de Avicultura (APA) destaca la trascendencia de esta especialidad culinaria. Este platillo emblemático no solo constituye un pilar de la identidad nacional, sino que funciona como un potente motor socioeconómico que moviliza a la industria avícola del país.
Según proyecciones de la Asociación Peruana de Avicultura (APA), en el territorio nacional se preparan más de 160 millones de pollos a la brasa al año. Esta cifra refleja el enorme impacto y la demanda continua del potaje dentro del mercado alimentario.
Generación de empleo y dinamismo comercial
El aporte del sector va más allá de la gastronomía. De acuerdo con datos brindados por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), la cadena avícola vinculada a este plato sostiene alrededor de 460 mil puestos de trabajo, divididos entre empleos directos e indirectos en diversas regiones.
A nivel de infraestructura comercial, la APA reporta la existencia de aproximadamente 13 000 pollerías operativas en todo el Perú, con una alta concentración de locales en Lima. Asimismo, estudios de la consultora Pulso Ciudadano (Activa Perú) indican que más de 6 de cada 10 peruanos consumen este plato de manera frecuente.
Expansión e internacionalización del plato emblemático
El impacto del tradicional pollo a la brasa trasciende fronteras. En la actualidad, diversas empresas han logrado expandir el modelo de negocio mediante franquicias gastronómicas en mercados altamente competitivos como Estados Unidos, España, Japón, China, Brasil, Chile, Argentina, Canadá y Emiratos Árabes Unidos.
«El pollo a la brasa no solo representa un ícono de nuestra gastronomía, sino también el resultado de una cadena productiva altamente eficiente que conecta a productores, distribuidores y miles de emprendedores en todo el país», puntualizaron voceros de la Asociación Peruana de Avicultura (APA).
La constante modernización de la cadena de producción, sumada a estrictos controles en los estándares sanitarios, permite garantizar el abastecimiento a nivel nacional. La celebración reafirma el compromiso de la industria avícola con el desarrollo económico y la proyección internacional de la cocina peruana.
