Lima, septiembre de 2026.- La histórica casona ubicada en el Jirón de la Unión 712 abre sus puertas tras un trabajo de recuperación arquitectónica impulsado por el Grupo Kong. La infraestructura, reconocida como la antigua sede del Aero Club del Perú, renace bajo el concepto de Casa Unión, un punto gastronómico que alberga cuatro propuestas culinarias integradas en un solo ambiente.
El proceso de puesta en valor del inmueble tomó cerca de diez meses y contó con la supervisión de Prolima para preservar los acabados originales. Salones con techos altos, molduras históricas, pisos clásicos y tallados en madera conforman el marco arquitectónico de este espacio, vinculado al desarrollo urbano del Centro de Lima desde 1935.
Oferta culinaria y formato multimarca
La dinámica de Casa Unión permite a los comensales solicitar platos de cualquiera de los cuatro restaurantes presentes y compartirlos en una misma mesa. Esta estructura integra variadas corrientes gastronómicas:
- La Tapada: Especializada en comida criolla tradicional con platos como ají de gallina, lomo saltado y secos, además de postres históricos entre los que destacan el ranfañote, champú y guargüeros.
- Puerto Santa Rosa: Centrada en gastronomía marina, ofreciendo tríos marinos, sopas concentradas, aguaditos y diversas preparaciones a base de camarones.
- Villa Chicken: Enfocada en pollo a la leña, carnes a la parrilla, piqueos variados y guarniciones.
- Master Kong: Enfocada en la comida cantonesa, con una carta que incluye dim sum, salteados al wok, sopas tradicionales, tallarines y arroces.
Sandra Campos, gerente de marca de La Tapada y Puerto Santa Rosa, resalta que el proyecto busca poner en valor el patrimonio arquitectónico ofreciendo variedad culinaria. La gestión del espacio incluye también la participación de Katherine Salinas al frente de Master Kong y Alejandro Villarán en la gerencia de Villa Chicken.
Ubicada a pocos metros de la Plaza de Armas, la apertura consolida la revitalización del circuito patrimonial y comercial en el Jirón de la Unión, transformando una casona del siglo XX en un centro de reunión para la oferta gastronómica limeña.
