Lima, junio de 2026.- El capital de trabajo y la consolidación de deudas se han transformado en los principales motores que impulsan la solicitud de créditos con respaldo inmobiliario en el país. En la actualidad, el 70% de los financiamientos otorgados bajo esta modalidad se destina a cubrir ambas necesidades, lo que demuestra un marcado interés de los usuarios por obtener liquidez inmediata para robustecer sus negocios o reestructurar sus compromisos financieros pendientes de forma eficiente.
Es por esta razón que muchos clientes recurren a este tipo de financiamiento para impulsar sus negocios, acceder a recursos de manera más rápida y, al mismo tiempo, mejorar la gestión de sus obligaciones financieras en condiciones más favorables, sostuvo Jonathan Goldin Moll, Director de Créditos con Garantías de Garantía Capital, la entidad financiera que analiza de cerca el comportamiento de este mercado.
Destino de los fondos y flexibilidad financiera
La búsqueda de estabilidad económica ha hecho que las personas analicen alternativas de financiamiento más allá de los productos bancarios convencionales. Según los datos de Garantía Capital, además del 70% concentrado en capital de trabajo y ordenamiento de deudas, existe un 20% de los solicitantes que utiliza estos préstamos específicamente para optimizar sus finanzas personales o corporativas. Este grupo busca reducir de forma drástica las altas tasas de interés de las tarjetas de crédito, ampliar los plazos de pago y centralizar múltiples obligaciones dispersas en una sola cuota mensual que resulte mucho más manejable para su flujo de caja mensual.
El porcentaje restante de los usuarios decide destinar los recursos obtenidos a proyectos de autoconstrucción, remodelación o mejoras de la vivienda propia. En una menor proporción, los fondos se orientan a cubrir emergencias de salud, el pago de estudios de educación superior u otros proyectos estrictamente personales que requieren un respaldo económico sólido y rápido.
Montos promedio y preferencia por la moneda extranjera
En el mercado peruano actual, el comportamiento de los créditos con garantía de un inmueble mantiene ciertos estándares fijos en cuanto a montos y plazos de devolución. Por lo general se suelen prestar entre US10milyUS30 mil, para pagarlo en un plazo de 60 meses aproximadamente, lo que otorga un margen de tiempo prudente que permite a los usuarios acceder a cuotas mensuales acordes con su capacidad de pago real y sus objetivos financieros a mediano plazo.
Un aspecto relevante del mercado es la elección de la divisa. La mayoría de clientes de Garantía Capital opta por financiamientos en dólares debido a que suelen acceder a tasas de interés más competitivas en comparación con alternativas similares en moneda local, lo que representa un ahorro significativo en el costo total del dinero prestado a largo plazo.
Perfil sociodemográfico del solicitante
El análisis demográfico revela una marcada tendencia de género y edad entre quienes deciden pignorar un inmueble para obtener capital. Respecto al perfil de quienes acceden a este tipo de financiamiento, cerca del 75% corresponde a hombres y el 25% a mujeres. En cuanto al rango etario, predominan con claridad las personas que tienen entre los 35 y 50 años de edad.
Esta etapa de la vida es crucial, ya que es el momento en el que los ciudadanos suelen contar con un patrimonio inmobiliario ya consolidado y, de forma simultánea, presentan mayores necesidades de financiamiento para desarrollar proyectos empresariales propios, realizar inversiones de capital o mejorar de forma integral su situación financiera familiar.
Hoy observamos que muchas personas y pequeños empresarios poseen patrimonio inmobiliario, pero no siempre encuentran en la banca tradicional la flexibilidad o rapidez que requieren para acceder a financiamiento. Los préstamos con garantía hipotecaria les permiten convertir ese patrimonio en liquidez para impulsar negocios, consolidar deudas o ejecutar proyectos personales en condiciones más competitivas, señaló el ejecutivo de Garantía Capital, Jonathan Goldin Moll.
Gestión estratégica de las finanzas en el Perú
El panorama económico nacional empuja a los emprendedores y cabezas de hogar a tomar decisiones mucho más analíticas sobre su dinero. Actualmente existe una creciente tendencia hacia una gestión más estratégica de las finanzas personales y empresariales en todos los niveles socioeconómicos. Cada vez más personas buscan ordenar sus obligaciones financieras y acceder a productos que les permitan mejorar su flujo de caja, reducir costos financieros y planificar mejor sus proyectos de mediano y largo plazo, concluyó Goldin, evidenciando que el uso de la vivienda como palanca financiera es una herramienta clave para el desarrollo comercial y el alivio de las deudas en el país.
