Lima, junio de 2026.- La práctica regular de deporte y actividad física estructurada puede generar importantes beneficios en la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple. Este hábito contribuye directamente en la mejora de la fuerza muscular, el equilibrio y la movilidad general de quienes conviven con esta condición, según señaló la Dra. Sindy Gabino Poma, médico rehabilitadora del Departamento de Investigación, Docencia y Rehabilitación Integral en Lesiones Centrales del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) del Ministerio de Salud.
La especialista del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) explicó que realizar ejercicios adecuados permite disminuir de forma progresiva la fatiga y mejorar el desempeño en las actividades diarias de los pacientes. Mantenerse activo ayuda significativamente a mejorar la calidad de vida y favorece un mejor desarrollo funcional en las personas con esclerosis múltiple, indicó la experta al resaltar el valor de la constancia en el movimiento.
Precisó que antes de iniciar cualquier actividad física es fundamental que el paciente pase por una estricta evaluación médica. Esto se debe a que esta enfermedad neurológica presenta distintos grados de severidad y cada persona tiene diferentes niveles de funcionalidad. En ese sentido, la especialista del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) señaló que generalmente se recomienda iniciar con rutinas personalizadas adaptadas a las capacidades individuales.
Actividades recomendadas y control de la intensidad
Para garantizar la seguridad de los pacientes, el abordaje deportivo inicial debe basarse en disciplinas de bajo impacto. Los médicos fisiatras recomiendan un enfoque progresivo centrado en los siguientes ejercicios terapéuticos:
- Natación y disciplinas acuáticas en temperaturas controladas.
- Yoga adaptado y estiramientos guiados.
- Bicicleta estática con resistencia leve a moderada.
- Actividades de tonificación muscular con bandas elásticas.
Asimismo, se destacó que el deporte contribuye a mejorar la movilidad y el equilibrio, ya que fortalece la musculatura profunda, mejora la flexibilidad articular y favorece la coordinación motriz. Esto permite aumentar la seguridad de los pacientes y prevenir caídas en el entorno doméstico, afirmó la doctora Gabino.
Cuidados específicos ante la sensibilidad térmica
La doctora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) también advirtió que las personas con esclerosis múltiple deben tener ciertos cuidados al practicar deportes de forma independiente, especialmente porque muchos pacientes presentan el fenómeno de sensibilidad al calor, el cual puede exacerbar los síntomas de manera temporal. Por ello, recomendó realizar actividad física en ambientes ventilados o climatizados, mantenerse hidratados antes, durante y después del esfuerzo físico, y elegir ejercicios acordes a sus capacidades físicas y condición médica actual.
En relación con la salud mental, sostuvo que la actividad física tiene un impacto positivo al reducir síntomas de ansiedad y depresión, además de disminuir el aislamiento social que pueden experimentar algunas personas con enfermedades crónicas. Al mejorar sus capacidades físicas y rendimiento, los pacientes también fortalecen su bienestar emocional y su autonomía diaria.
Finalmente, la experta del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) resaltó la importancia del acompañamiento médico interdisciplinario durante la práctica deportiva para establecer objetivos realistas a corto y mediano plazo, prevenir lesiones osteomusculares y realizar un seguimiento profesional constante que garantice el éxito terapéutico.
