Lima, abril de 2026.- En un entorno donde las amenazas digitales evolucionan con mayor velocidad y profesionalización, las empresas en América Latina han comenzado a reforzar su estrategia de defensa con urgencia. Según un reciente estudio de Kaspersky, casi la mitad (49%) de las organizaciones de la región planea establecer un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) para fortalecer su postura de ciberseguridad, mientras que un 42% busca mejorar su capacidad de respuesta frente a ataques cada vez más complejos y persistentes.
Un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) es una unidad especializada encargada de monitorear de forma continua los sistemas y proteger la infraestructura tecnológica. En la práctica, funciona como un «centro de control» donde expertos vigilan redes, detectan actividades sospechosas, analizan incidentes y responden de forma proactiva a posibles ataques digitales.
Prioridades estratégicas y desafíos en la implementación de un SOC
Para identificar los factores determinantes en la planificación de estos centros, el estudio analizó a especialistas de seguridad y directivos de empresas con más de 500 empleados que operan actualmente sin un SOC, pero planean establecer uno a corto plazo. Los resultados revelaron que la detección temprana y la rapidez de respuesta son las motivaciones principales.
Entre los factores clave citados por las organizaciones para adoptar un SOC se encuentran:
- Protección de información confidencial: Prioridad para el 40% de las empresas.
- Cumplimiento regulatorio: Un factor determinante para el 39% de los encuestados.
- Ventaja competitiva: El 33% espera que estas capacidades proporcionen un valor diferencial en el mercado.
- Optimización del presupuesto: Mejora la eficiencia en la gestión de riesgos digitales.
Las empresas de mayor tamaño mencionan estos factores con mayor frecuencia, lo que refleja las presiones operativas y regulatorias que enfrentan ante la expansión de software, endpoints y dispositivos de usuario.
Monitoreo 24/7: El pilar de la resiliencia cibernética
Dentro de las funciones que las organizaciones planean delegar, el monitoreo de seguridad permanente encabeza la lista con un 54%. Esta vigilancia 24/7 permite detectar anomalías de forma temprana y prevenir la escalada de incidentes en tiempo real.
«Para que un SOC sea realmente efectivo, no basta con implementar tecnología; es fundamental diseñar procesos sólidos y asignar recursos de manera estratégica. El SOC debe evolucionar de un rol reactivo a uno proactivo y flexible», comenta Andrea Fernández, gerente general para la región Sur de América Latina en Kaspersky. Fernández también destaca que, al tercerizar un SOC, se delega la operación pero no la responsabilidad, por lo que definir acuerdos de nivel de servicio y políticas de confidencialidad claros es un deber del dueño de los datos.
Recomendaciones para una gestión de seguridad exitosa
La incorporación de inteligencia de amenazas es vital para anticipar riesgos y ajustar políticas basadas en ataques que ya impactan a sectores similares. Para una implementación exitosa, se recomienda:
- Consultoría especializada: Involucrar expertos desde la fase inicial para construir procesos robustos.
- Tecnología avanzada: Utilizar soluciones SIEM con inteligencia artificial para analizar datos de registro en toda la infraestructura.
- Protección en tiempo real: Implementar capacidades de investigación y respuesta EDR y XDR.
- Capacitación del equipo: Proveer visibilidad profunda y contexto sobre las amenazas específicas que apuntan a la organización.
La clave del éxito reside en contar con flujos de trabajo estructurados y una mejora continua que permita a los analistas enfocarse en tareas de alto valor, garantizando la continuidad del negocio frente al complejo panorama delictivo actual.
