Regreso a clases: claves para reforzar la seguridad en la primera infancia

back to school1

Lima, febrero de 2026.- A pocas semanas del inicio del año escolar, miles de familias peruanas se preparan para el regreso a clases de niños en etapa de primera infancia, un periodo que comprende desde los 0 hasta los 6 años y en el que se establecen las bases del desarrollo físico, social y emocional. En este contexto, la seguridad infantil adquiere un rol central, ya que los menores incorporan nuevas rutinas, pasan más tiempo fuera del hogar o quedan al cuidado de terceros.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el Perú cerca de 1.5 millones de niños son menores de 6 años, un grupo especialmente vulnerable frente a accidentes domésticos y riesgos externos. Frente a este escenario, especialistas recomiendan reforzar las medidas de prevención y supervisión tanto en casa como durante la jornada escolar.

“La prevención y el acompañamiento son fundamentales para reducir riesgos dentro y fuera del hogar, especialmente en una etapa en la que muchos padres primerizos enfrentan nuevas rutinas y una mayor autonomía de sus hijos”, señala Cecilia Soto, gerenta de Comunicaciones y Marca de Verisure, quien comparte cinco claves para fortalecer la seguridad de los más pequeños en esta etapa.

La prevención como hábito familiar

La seguridad en la primera infancia no debe entenderse como una acción puntual, sino como un proceso continuo que acompaña el crecimiento del niño. Evaluar periódicamente los riesgos del entorno, anticiparse a nuevas etapas de desarrollo y adaptar las normas del hogar permite reducir accidentes y situaciones imprevistas a lo largo del año escolar.

Involucrar a todos los miembros de la familia en este enfoque preventivo ayuda a construir una cultura de cuidado compartido, donde la seguridad se convierte en una responsabilidad cotidiana y sostenida en el tiempo.

Tecnología como aliada en el cuidado del hogar

Durante la jornada escolar, muchos padres pasan gran parte del día fuera de casa o con acceso limitado al celular. En estos casos, contar con soluciones tecnológicas de apoyo puede marcar la diferencia ante una emergencia.

Herramientas como el botón SOS de Verisure permiten activar una alerta directa a una central de monitoreo frente a cualquier situación de riesgo, ya sea dentro del hogar o cuando el niño se encuentra al cuidado de terceros. Este tipo de tecnología facilita una respuesta rápida y coordinada, brindando mayor tranquilidad a las familias.

Supervisión y comunicación con cuidadores

Más allá de las medidas físicas de seguridad, es clave mantener una comunicación constante entre padres, cuidadores y centros educativos. Compartir información actualizada sobre rutinas, horarios, personas autorizadas para recoger al menor, contactos de emergencia y protocolos de actuación permite actuar de manera oportuna ante cualquier incidente.

Esta supervisión continua también ayuda a detectar cambios en el comportamiento del niño y reforzar su bienestar emocional durante la jornada escolar.

Hábitos básicos de seguridad desde temprana edad

La primera infancia es una etapa ideal para introducir, de forma sencilla y acorde a la edad, nociones básicas de seguridad. Los niños pueden aprender a identificar adultos de confianza, a no interactuar con desconocidos y a respetar límites claros dentro y fuera del hogar.

Asimismo, fomentar la expresión de emociones y enseñarles a comunicar situaciones que les generen incomodidad, miedo o confusión fortalece su autonomía y capacidad de pedir ayuda, habilidades clave para su protección.

Adaptar el hogar a las nuevas rutinas

Con el regreso a clases, cambian los horarios y los momentos en que los niños permanecen en casa. Por ello, es fundamental revisar accesos, asegurar puertas y ventanas, proteger enchufes y retirar objetos peligrosos del alcance de los menores, especialmente cuando quedan al cuidado de familiares o nanas.

El apoyo de herramientas como cámaras de seguridad permite a los padres supervisar rutinas y cuidados incluso a distancia, aportando una capa adicional de tranquilidad durante la jornada laboral.

Reforzar la seguridad en la primera infancia no solo reduce riesgos, sino que también acompaña el regreso a clases con mayor confianza y serenidad. La prevención, combinada con supervisión activa y apoyo tecnológico, se convierte en un pilar fundamental para el bienestar de los niños y la tranquilidad de sus familias.

Related Post