Cáncer en Perú: factores de riesgo y tamizajes clave

Cancer2026.jpg

Lima, febrero de 2026.- Con más de 72 mil nuevos casos de cáncer al año en el Perú, el diagnóstico tardío y la centralización de los servicios especializados continúan siendo dos de las principales barreras para un tratamiento oportuno y efectivo. Especialistas advierten que identificar los factores de riesgo y acceder a exámenes de tamizaje puede marcar la diferencia en el pronóstico, especialmente en los cánceres de mayor incidencia en el país.

De acuerdo con datos de GLOBOCAN, el cáncer representa una de las principales cargas de enfermedad a nivel nacional. Sin embargo, el acceso a una atención oportuna se ve limitado por el déficit de cirujanos oncólogos en los establecimientos públicos, particularmente fuera de Lima, y por la saturación del sistema de referencias hacia centros de alta complejidad, lo que retrasa diagnósticos y tratamientos.

Diagnóstico oportuno y tiempos de atención

El doctor Julio Ernesto Rivera, cirujano de Tórax y experto en oncología torácica, explica que las demoras en la atención no son solo administrativas, sino que tienen un impacto directo en la evolución de la enfermedad. “Un cáncer tiene mayores probabilidades de control cuando se detecta a tiempo y se trata en la etapa adecuada. Si el diagnóstico y la cirugía se postergan, las alternativas terapéuticas se reducen de manera significativa”, señala.

Esta situación se agrava cuando los pacientes deben esperar largos periodos para ser derivados a hospitales especializados, especialmente en regiones donde no existen equipos oncológicos completos. Para los especialistas, acortar los tiempos entre el diagnóstico y la intervención quirúrgica, idealmente dentro del primer mes cuando el caso lo permite, es clave para mantener opciones de tratamiento con intención curativa.

Los cánceres más frecuentes en el país

El doctor Víctor Destéfano, urólogo oncólogo, indica que la principal carga oncológica en el Perú corresponde a tumores sólidos, siendo los cánceres de mama, próstata, estómago y colorrectal los más frecuentes. En todos ellos, el estadio en el que se identifica la enfermedad define el escenario terapéutico.

“Cuando el cáncer está localizado, la cirugía ofrece mayores probabilidades de éxito. Pero si se retrasa la identificación, puede producirse una ‘migración de estadio’, en la que un tumor inicial avanza a fases más complejas y requiere tratamientos más extensos, como quimioterapia y radioterapia combinadas”, advierte.

Factores de riesgo y exámenes de tamizaje recomendados

En ese contexto, los especialistas detallan los principales factores de riesgo y pruebas de detección temprana para los cánceres de mayor incidencia en el país:

Cáncer de mama

Está asociado a factores como antecedentes familiares, menarquia temprana, menopausia tardía, obesidad, consumo de alcohol y uso prolongado de terapia hormonal. Para su detección temprana se recomienda el autoexamen mamario, el examen clínico de mama realizado por un profesional de salud y la mamografía periódica, según la edad y la indicación médica. En pacientes de alto riesgo, la resonancia magnética puede ser una alternativa complementaria.

Cáncer de cuello uterino

El principal factor de riesgo es la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH). También influyen el inicio temprano de relaciones sexuales, múltiples parejas, la falta de vacunación y el tabaquismo. Los exámenes de tamizaje recomendados incluyen la prueba molecular de VPH y el Papanicolaou (PAP), siempre bajo orientación médica.

Cáncer de próstata

El riesgo aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, y es mayor en personas con antecedentes familiares, obesidad, sedentarismo y dietas ricas en grasas. Para su detección se aconseja el examen clínico de próstata y el dosaje del antígeno prostático específico (PSA) en sangre.

Cáncer gástrico

Entre los factores asociados se encuentran la infección por Helicobacter pylori, el consumo frecuente de alimentos ahumados o muy salados, el tabaquismo y los antecedentes familiares. En personas con riesgo, el médico puede indicar una endoscopía digestiva alta, sobre todo a partir de los 40 años.

Cáncer colorrectal

Su probabilidad aumenta con la edad, principalmente después de los 50 años, y en personas con antecedentes familiares, diabetes tipo 2, pólipos previos, dieta baja en fibra, consumo de carnes procesadas, sedentarismo u obesidad. Para su detección temprana se utilizan pruebas como la sangre oculta en heces y la colonoscopia.

Detectar a tiempo marca la diferencia

Los especialistas coinciden en que el pronóstico del paciente está estrechamente vinculado al momento del diagnóstico y al inicio del tratamiento adecuado. Detectar el cáncer en fases tempranas amplía las alternativas terapéuticas y permite optar por cirugías planificadas con mejores resultados.

“Cuando el cáncer se identifica de forma temprana, aumentan las posibilidades de tratarlo oportunamente con cirugía, quimioterapia o radioterapia, según cada caso. El objetivo es preservar esa ventana de oportunidad clínica”, señala el doctor Destéfano. En la misma línea, el doctor Rivera subraya que una atención organizada y oportuna es fundamental para mejorar los resultados y la calidad de vida de los pacientes.

Related Post