Lima, octubre de 2026.- Las molestias frecuentes en el cuello o la espalda suelen atribuirse al estrés o a las malas posturas, sin considerar la necesidad de una evaluación especializada. Chantal Paucar, directora de Total Therapy y especialista con 15 años de experiencia en rehabilitación y terapia física, advierte que el malestar no debe asumirse como una consecuencia inevitable de la edad.
El centro especializado identifica cinco señales clave para buscar atención profesional: el dolor recurrente que reaparece tras unos días, la limitación del movimiento al caminar o levantar los brazos, los problemas para descansar durante la noche, la necesidad constante de alivio con analgésicos y los cambios en la rutina por temor a sufrir molestias.
Identificar el origen del malestar es determinante antes de iniciar cualquier tratamiento. Paucar explica que el dolor no siempre se origina en la zona donde se percibe, como ocurre con el síndrome de dolor miofascial y sus puntos gatillo. Por ello, las evaluaciones fisioterapéuticas pueden extenderse hasta una hora para revisar antecedentes, hábitos y patrones de movimiento. Entre las técnicas empleadas destaca la punción seca, un procedimiento con agujas finas que requiere personal capacitado para abordar puntos musculares específicos.
