Lima, diciembre de 2025.- El verano trae consigo más horas de sol, días de playa y contacto frecuente con cloro y sal, factores que pueden afectar seriamente la salud del cabello. La radiación UV, sumada al calor y a los baños constantes, reseca la fibra capilar, apaga el color y aumenta el frizz, además de debilitar la cutícula y volver el cabello más poroso. Frente a este escenario, adoptar una rutina de cuidado específica se vuelve clave para mantener la hidratación, la fuerza y el brillo durante la temporada más intensa del año.
Durante los meses de verano, el cabello está expuesto a un desgaste mayor que en otras épocas. El sol altera su estructura natural, mientras que el cloro de las piscinas y la sal del mar aceleran la pérdida de humedad, favoreciendo el quiebre y la aparición de puntas abiertas. Por ello, los especialistas recomiendan reforzar los cuidados capilares con hábitos preventivos y productos adecuados que ayuden a conservar su vitalidad.
En ese contexto, Konzil, marca de la compañía alemana Henkel especializada en cuidado capilar, comparte una serie de recomendaciones prácticas para proteger el cabello del daño solar y mantenerlo sano, suave y manejable durante el verano.
Protección solar específica para el cabello
Así como la piel necesita protección frente a la radiación UV, el cabello también requiere productos formulados para este fin. El uso de sprays, cremas o serums con filtro UV crea una barrera que reduce el impacto del sol, evita la resequedad y ayuda a preservar el color. Estos productos deben reaplicarse después de cada exposición prolongada, especialmente tras salir de la playa o la piscina, para reforzar su efecto protector.
Shampoos de calidad según el tipo de cabello
Elegir el shampoo adecuado es fundamental para una rutina capilar efectiva. Fórmulas específicas permiten responder a distintas necesidades, desde reparación hasta suavidad y brillo. Productos como Konzil Reparación Profunda Colágeno están diseñados para fortalecer la fibra desde el interior y ofrecer una reparación intensiva, mientras que Konzil Seda Líquida aporta suavidad inmediata y mejora la textura del cabello, dejándolo más manejable. Incorporarlos en la rutina diaria contribuye a mantener el cabello resistente frente a las agresiones externas.
Hidratación profunda de forma regular
El calor y los lavados frecuentes reducen la humedad natural del cabello, por lo que la hidratación profunda se vuelve indispensable. Aplicar tratamientos nutritivos al menos una vez por semana ayuda a fortalecer la fibra, controlar el frizz y prevenir el quiebre. Para quienes buscan una nutrición intensiva, el Tratamiento Konzil Aceite de Argán ofrece una fórmula premium con óleos de alta calidad que nutren, sellan puntas y reparan desde el interior. Sus antioxidantes protegen del daño ambiental y mejoran la textura, dejando el cabello más suave, fuerte y brillante.
Enjuague inmediato tras la playa o la piscina
El cloro y la sal pueden dejar residuos que resecan y opacan el cabello si no se eliminan a tiempo. Enjuagarlo con agua dulce inmediatamente después de salir del mar o la piscina ayuda a evitar la acumulación de minerales. Un lavado suave acompañado de un acondicionador ligero permite restituir la suavidad y el brillo, previniendo el deterioro progresivo causado por la exposición repetida.
Protección física y menos calor
Complementar el uso de productos capilares con protección física también marca la diferencia. Sombreros, gorras o pañuelos reducen la exposición directa al sol y ayudan a conservar la humedad natural del cabello. Además, se recomienda limitar el uso de planchas y secadores, o aplicar siempre un protector térmico antes de utilizarlos. Optar por peinados sueltos evita la tensión excesiva y reduce el desgaste en las puntas, manteniendo la fibra más resistente.
“Con Konzil desarrollamos fórmulas que combinan tecnología avanzada y cuidado capilar, ofreciendo resistencia a la humedad, desenredo, control sin rigidez y un acabado natural. Desde Henkel trabajamos para que cada persona pueda expresar su estilo sin comprometer la salud de su cabello”, señaló Kiara Prevost, gerente de marketing para Henkel Peruana.
Adoptar estos hábitos permite reducir el impacto del sol y mantener un cabello saludable durante los meses de mayor exposición. El verano exige una rutina más consciente y productos adecuados que respondan a las necesidades de hidratación y reparación. Cuidar el cabello en esta temporada no solo preserva su apariencia, sino que fortalece su resistencia para enfrentar el calor, la playa y la piscina sin perder vitalidad.
