Lima, julio de 2026.- El Ministerio de Salud (MINSA) reitera a la población la importancia de mantener una adecuada preparación ante un sismo y fomentar la prevención. Perú se encuentra ubicado en una zona de alta actividad sísmica, por lo que adoptar medidas preventivas resulta indispensable para salvaguardar la salud y proteger la vida de las familias en todo el país.
El reciente temblor registrado en la región Junín evidencia que los desastres naturales no pueden predecirse. Sin embargo, sus consecuencias e impacto en la comunidad pueden reducirse mediante acciones de prevención de sismos coordinadas en el hogar, el centro de labores y los espacios públicos.
El Ministerio de Salud señala que el primer paso para proteger a la familia es elaborar un plan familiar de emergencia. Este plan permite organizar las responsabilidades de cada miembro y coordinar puntos de encuentro seguros ante la eventualidad de un movimiento telúrico de gran magnitud.
Asimismo, la entidad resalta la necesidad de identificar zonas seguras internas y externas en las edificaciones. Participar activamente en simulacros de sismo ayuda a familiarizarse con las rutas de evacuación y a reaccionar con serenidad ante situaciones reales de emergencia.
Contar con una mochila de emergencia adecuadamente equipada es vital para las primeras horas posteriores al desastre. Esta debe incluir agua potable, alimentos no perecibles, botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas y artículos de higiene básica.
Las pautas brindadas por la institución abarcan también las acciones posteriores a la ocurrencia de un temblor. En ese sentido, las autoridades instan a la población a no ingresar a inmuebles que presenten rajaduras o daños estructurales.
Durante la evacuación, es fundamental mantenerse alejado de postes y cables eléctricos caídos para prevenir accidentes. Ante la presencia de personas heridas, se debe acudir de inmediato al centro de salud más cercano y evitar la automedicación.
El cuidado de la salud digestiva e higiene resulta crítico en escenarios de desastre. El MINSA enfatiza que solo debe consumirse agua segura, entendiéndose por esta la que haya sido hervida, clorada o provenga de fuentes embotelladas confiables.
El correcto lavado de manos previene el brote de enfermedades infecciosas o diarreicas. Asimismo, en zonas afectadas por bajas temperaturas, es prioritario abrigarse bien para prevenir infecciones respiratorias.
La atención prioritaria debe enfocar su cobertura en la población vulnerable, incluyendo a niños, gestantes, adultos mayores y personas con discapacidad o enfermedades crónicas durante la evacuación y el resguardo.
Ante cualquier situación crítica que comprometa la integridad física, la ciudadanía puede contactar a la Policía Nacional al 105, al servicio de SAMU al 106 y a los Bomberos Voluntarios al 116.
La institución hace un llamado vehemente a consultar solo los canales oficiales del Estado. Evitar la difusión de rumores o información falsa es crucial para mantener la calma y permitir un adecuado despliegue de socorro.
La prevención constante y la responsabilidad compartida son herramientas fundamentales para mitigar el impacto de los fenómenos naturales. Una adecuada preparación ante un sismo fortalece la seguridad y resguarda el bienestar de la sociedad.
