Lima, junio de 2026.- Aunque muchas personas creen que las intoxicaciones alimentarias ocurren principalmente por comprar y consumir alimentos en mal estado, numerosos casos se originan por errores cotidianos en casa. La manipulación inadecuada, falta de higiene y conservación incorrecta pueden favorecer la multiplicación de microorganismos capaces de causar enfermedades gastrointestinales.
Una intoxicación alimentaria ocurre cuando una persona consume alimentos o bebidas contaminados por bacterias, parásitos o las toxinas que estos producen. Los síntomas más frecuentes son diarrea, vómito, náusea y dolor abdominal, según explica Aitor Bengoa Dominguez, coordinador de la carrera de Nutrición y Dietética del Instituto Carrión.
Errores comunes en la manipulación de alimentos
Existen prácticas diarias en el hogar que incrementan significativamente el riesgo de proliferación de patógenos. Entre las principales se encuentran:
- No lavar correctamente frutas y verduras antes del consumo.
- Dejar alimentos perecibles y comidas preparadas, como el arroz, sin refrigeración por tiempos prolongados.
- No lavarse adecuadamente las manos con agua y jabón antes de cocinar.
Cómo evitar la contaminación cruzada
Otro aspecto clave es evitar la contaminación cruzada en la cocina. Los productos crudos, especialmente carnes, pescados y aves, pueden transferir microorganismos a productos ya cocidos o listos para consumir si no se almacenan y manipulan por separado. Esto incluye el uso diferenciado de tablas de picar, cuchillos, recipientes y otros utensilios.
En el caso específico del pollo, el especialista recomienda no lavarlo antes de cocinarlo, ya que las salpicaduras de agua pueden dispersar microorganismos peligrosos en distintas superficies de la cocina.
Pautas para una conservación segura
La conservación adecuada dentro de la refrigeradora es un factor fundamental para mantener la seguridad alimentaria:
- Ubicación estratégica: Los alimentos crudos deben colocarse en la parte inferior de la refrigeradora para evitar goteos sobre otros productos.
- Recipientes adecuados: Los productos cocidos deben mantenerse en recipientes cerrados herméticamente y de tamaño apropiado a la cantidad de contenido.
- Inspección visual y olfativa: Se debe desechar inmediatamente cualquier alimento que presente cambios de olor, color o textura.
Descongelación correcta y hábitos de higiene
La forma de descongelar los alimentos también influye directamente en su seguridad. En lugar de dejarlos expuestos a temperatura ambiente, lo recomendable es descongelarlos dentro de la misma refrigeradora. Si se necesita mayor rapidez, se puede utilizar el horno de microondas o agua fría corriente. Además, una vez descongelado un alimento, jamás debería volver a congelarse sin haber sido cocinado previamente en su totalidad.
La seguridad alimentaria comienza con hábitos sencillos pero constantes: mantener una correcta higiene, utilizar agua potable, cocinar completamente los alimentos y conservarlos a temperaturas seguras. Estas medidas ayudan a prevenir enfermedades y proteger la salud de toda la familia, concluye el especialista del Instituto Carrión.
