Lima, julio de 2026.- El éxito agroexportador peruano encuentra un nuevo horizonte de crecimiento en la diversificación de cultivos de alto valor, situando a las frambuesas y zarzamoras como los próximos dinamizadores de la economía rural.
Luego de consolidarse como el primer exportador mundial de arándanos frescos durante 2025 —con envíos que superaron los US$ 2,457 millones y más de 373 mil toneladas comercializadas, según datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI)—, el agro peruano busca replicar este modelo exitoso. Diversos especialistas del sector consideran que la incorporación de otros frutos rojos permitirá ampliar la canasta agroexportadora y captar mercados emergentes orientados al consumo saludable y productos congelados.
Percy Pérez, especialista en agricultura especializada e impulsor de innovaciones agropecuarias, señala que existen cuatro argumentos fundamentales que convierten a estos berries en la siguiente gran oportunidad comercial para el país.
Cuatro ventajas competitivas para la agroexportación peruana
1. Diversificación de la oferta exportable
El desarrollo de cultivos alternativos como la frambuesa y la zarzamora evita la concentración del volumen de envíos en pocas especies. Esta estrategia fortalece la competitividad internacional y atenúa los riesgos asociados a la volatilidad de precios en el mercado global.
2. Crecimiento sostenido de la demanda mundial
El interés de los consumidores por alimentos funcionales y ricos en antioxidantes sostiene una demanda creciente de frutos rojos. Este escenario favorece ampliamente la exportación en formatos procesados y congelados (IQF), un segmento donde el Perú puede competir con ventaja.
3. Validación de variedades y proyectos en campo
El potencial productivo del país ya es una realidad en fase de expansión. Tras un periodo de investigación y pruebas agronómicas conducido por el especialista Percy Pérez, el Perú registra actualmente la mayor superficie sembrada de frambuesas y zarzamoras hasta la fecha.
«Durante tres años hemos evaluado el comportamiento de estas variedades en campo y hoy comprobamos que el Perú reúne condiciones para producir frambuesas y zarzamoras con estándares de calidad internacional. Este es un primer paso para ampliar la oferta de frutos rojos y fortalecer nuestra participación en mercados internacionales, especialmente en la exportación de productos congelados», explica Percy Pérez.
4. Generación de mayor valor agregado
La transición hacia berries más sofisticados exige la adopción de transferencia tecnológica, manejo de precisión y la colaboración de organismos estatales como el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y PROMPERÚ. Esta sinergia pública y privada es decisiva para consolidar la presencia peruana en los mercados de destino.
Claves para una inversión agrícola exitosa
Frente al interés por implementar estos cultivos, se enfatiza que la conversión productiva requiere rigurosidad técnica. Antes de iniciar la siembra, se debe ejecutar un análisis integral de suelo, disponibilidad de agua, condiciones microclimáticas y selección genética adecuada para cada región.
«El futuro de la agricultura no depende únicamente de sembrar nuevas especies. Depende de hacerlo con planificación, innovación y un manejo agronómico adecuado. Esa es la diferencia entre un cultivo que solo crece y uno que logra competir en los mercados internacionales», concluye Pérez.
