Lima, enero de 2026.- Ante el incremento de los niveles de radiación ultravioleta (UV) que se registra en diversas regiones del país durante la temporada de verano, el Ministerio de Salud (Minsa) exhortó a la población a adoptar medidas de protección para prevenir el cáncer de piel, una de las enfermedades oncológicas más frecuentes a nivel mundial.
El llamado busca generar conciencia sobre los riesgos asociados a la exposición prolongada e inadecuada al sol, especialmente en horarios de alta radiación, y promover hábitos de autocuidado que permitan disfrutar del verano sin comprometer la salud.
De acuerdo con la cirujana oncóloga del Departamento de Mamas y Tejidos Blandos del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), Dra. Karoll Tatiana Meza García, la radiación solar no solo provoca manchas y envejecimiento prematuro de la piel, sino que también puede generar lesiones premalignas que, si no son detectadas y tratadas a tiempo, pueden evolucionar hacia cáncer de piel.
Además, explicó que el daño solar es acumulativo. Esto significa que la exposición constante al sol a lo largo de los años incrementa progresivamente el riesgo de desarrollar lesiones cutáneas, incluso si estas no se manifiestan de forma inmediata. Por ello, la prevención debe iniciarse desde edades tempranas y mantenerse a lo largo de la vida.
Entre las principales recomendaciones brindadas por el Minsa se encuentra el uso de ropa que cubra adecuadamente el cuerpo, como polos de manga larga y pantalones, especialmente durante actividades al aire libre. Asimismo, se aconseja utilizar gorros o sombreros de ala ancha que protejan el rostro, cuello y orejas, así como lentes de sol con filtro UV 400, capaces de bloquear los rayos ultravioleta.
Otro elemento clave en la prevención es la correcta aplicación de protector solar. La especialista recomendó utilizar un bloqueador con un factor de protección solar (FPS) de 30 o más, aplicándolo cada dos horas y reforzando su uso después de nadar o sudar. Este cuidado es particularmente importante entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m., franja horaria en la que la radiación solar alcanza sus niveles más elevados.
Por otro lado, las personas que, por motivos recreativos o laborales, permanecen expuestas al sol de manera constante deben extremar las medidas de protección. Quienes acuden con frecuencia a playas, piscinas o realizan trabajos al aire libre forman parte de los grupos con mayor riesgo. Desde el punto de vista oncológico, cualquier lesión cutánea fuera de lo común merece una evaluación médica oportuna.
La Dra. Meza precisó que, ante la sospecha de una lesión en la piel, es importante observar ciertos criterios de alerta, como cambios en la forma, color, bordes, diámetro o evolución en el tiempo. La presencia de asimetrías, tonalidades irregulares o crecimiento progresivo son señales que no deben pasarse por alto.
En estos casos, se recomienda acudir a un establecimiento de salud para una valoración especializada. El diagnóstico puede incluir un examen clínico, un estudio dermatoscópico y, de ser necesario, la realización de una biopsia. El Minsa cuenta con técnicas diagnósticas avanzadas que permiten confirmar o descartar de manera temprana la presencia de cáncer de piel, lo que incrementa significativamente las probabilidades de tratamiento exitoso.
Según explicó la especialista, el cáncer de piel está asociado a diversos factores de riesgo, entre ellos la edad, la exposición prolongada a la radiación UV, la inmunodepresión, el color de piel y determinadas mutaciones genéticas. Esta enfermedad se clasifica en dos grandes grupos: melanoma y no melanoma.
Los cánceres de piel no melanoma son los más frecuentes y representan entre el 70 % y 80 % de los casos, siendo los principales tipos el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide. Aunque suelen tener una evolución más lenta, requieren tratamiento oportuno para evitar complicaciones. El melanoma, en cambio, es menos común, pero se considera el más agresivo debido a su alta capacidad de diseminación.
Finalmente, el Ministerio de Salud reiteró que la prevención y la detección temprana son fundamentales para reducir los riesgos asociados al cáncer de piel. En ese sentido, instó a la población a disfrutar del verano de manera responsable, adoptando medidas de protección solar y acudiendo oportunamente a los servicios de salud ante cualquier señal de alerta, con el objetivo de preservar la salud y el bienestar a largo plazo.
