Lima, agosto de 2026.- El Ministerio de Cultura, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, verificó la repatriación de 246 bienes culturales prehispánicos e históricos devueltos al país desde Alemania, Argentina, Bélgica y Estados Unidos. La jornada de inspección técnica se llevó a cabo en las instalaciones de la Cancillería peruana para constatar el estado de conservación de los objetos recuperados.
Especialistas de la Dirección de Recuperaciones de la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura evaluaron detalladamente los valiosos elementos. El cargamento recuperado incluye piezas de cerámica, textiles, objetos de metal, instrumentos musicales y esculturas líticas que corresponden a desarrollos culturales como Chavín, Paracas, Nasca, Wari, Chimú, Chancay, Moche e Inca.
Origen de los bienes arqueológicos recuperados
La mayor parte del lote repatriado proviene de Alemania, país desde donde retornaron 241 bienes arqueológicos. La recuperación de estas piezas fue posible gracias a devoluciones voluntarias de ciudadanos alemanes y a la oportuna detección de lotes en subastas públicas y plataformas de comercio electrónico por internet.
Desde Argentina se logró el retorno de dos valiosas piezas: una muñeca elaborada con fragmentos textiles de la cultura Chancay entregada de forma voluntaria, y un pie momificado perteneciente a la cultura Paracas que se exhibía en un museo de la provincia de Entre Ríos, el cual fue incautado por las autoridades policiales de ese país. Por su parte, desde Bélgica retornó un unku tejido de la cultura Wari tras frenar su subasta en abril de 2022.
Devoluciones voluntarias y recuperación de arte virreinal
De Estados Unidos retornaron dos piezas de incalculable valor patrimonial. La primera corresponde a un paño tejido de la cultura Chancay entregado voluntariamente por una ciudadana estadounidense. El segundo bien es la pintura virreinal del siglo XVIII titulada «Tránsito de San José», la cual se encontraba expuesta en una galería de arte en el estado de Nuevo México.
Esta obra de arte virreinal había sido sustraída del Templo de Santa Cruz en la provincia de Melgar, departamento de Puno. Su localización e incautación internacional se concretó tras la emisión de una Alerta Virtual de Bienes Culturales Sustraídos gestionada por el Ministerio de Cultura para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales.
Trabajo coordinado contra el tráfico ilícito
El proceso de restitución internacional fue conducido por la Dirección General de Diplomacia Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores, mientras que el Ministerio de Cultura aportó los informes técnicos y la evidencia documental que acreditó la pertenencia de las piezas al patrimonio de la Nación.
Las 246 piezas patrimoniales serán entregadas de manera formal al Ministerio de Cultura durante una ceremonia oficial previa a su posterior catalogación, conservación y exhibición pública.
