Lima, octubre de 2026.- Los eventos masivos y culturales pueden constituirse como herramientas de acción social para movilizar recursos frente a la inseguridad alimentaria y el desperdicio de comida en el país, según Leslie Pierce, presidente del Directorio del Banco de Alimentos Perú.
En un contexto donde un sector significativo de la población padece dificultades de acceso a la alimentación y se pierden millones de toneladas de alimentos al año, la superación del asistencialismo requiere articular alianzas sostenibles. Iniciativas como IRIS por la Alimentación demuestran la capacidad de la industria musical para convocar masivamente y recaudar recursos destinados a poblaciones vulnerables, optimizando la distribución a través de redes logísticas como comedores populares y ollas comunes.
Estrategias y métricas de impacto La visibilización del problema mediante espacios culturales promueve el consumo responsable y amplía la red de colaboración entre el sector privado y las organizaciones sociales. Para garantizar la continuidad de estos proyectos, resulta imprescindible establecer métricas claras que midan el volumen de alimentos movilizados y el número de familias beneficiadas de forma permanente.
