Lima, febrero de 2026.- La incontinencia postparto es una condición más común de lo que muchas mujeres imaginan tras el nacimiento de su bebé. Aunque suele vivirse en silencio, especialistas advierten que hablar del tema y acceder a información adecuada puede marcar una gran diferencia en el bienestar físico y emocional durante esta etapa de recuperación.
Según un estudio publicado en The Lancet Global Health, entre el 8% y el 31% de las mujeres experimenta incontinencia urinaria después del parto, una situación que puede prolongarse durante meses o incluso años si no se aborda adecuadamente. A pesar de su frecuencia, el tema continúa rodeado de tabúes, lo que retrasa la búsqueda de apoyo médico y soluciones adecuadas.
“Visibilizar la incontinencia después del parto permite que más mujeres entiendan que se trata de una condición común y manejable. Hablar del tema con naturalidad es un primer paso para recuperar la seguridad y la confianza en esta etapa”, señala Fiorella Moretti, Marketing Manager de Cuidado Personal de Kimberly-Clark Andino.
La especialista explica que el estigma también conduce a decisiones poco adecuadas. “Muchas mujeres recurren a soluciones que no están diseñadas para absorber pérdidas de orina, como las toallas higiénicas tradicionales. Romper estos mitos es clave para que puedan sentirse cómodas, protegidas y seguras en su día a día”, añade.
Incontinencia postparto: una condición frecuente tras el nacimiento
Durante el embarazo y el parto, el cuerpo experimenta cambios físicos importantes. Los músculos del suelo pélvico, que sostienen órganos como la vejiga, pueden debilitarse debido al peso del embarazo, el esfuerzo del parto vaginal o incluso por cambios hormonales.
Como resultado, algunas mujeres pueden presentar pérdidas involuntarias de orina, especialmente al toser, reír, estornudar o realizar actividades físicas. Aunque en muchos casos esta condición mejora con el tiempo, contar con orientación profesional y medidas adecuadas puede acelerar la recuperación y reducir el impacto en la vida diaria.
Además del componente físico, la incontinencia postparto puede generar inseguridad, vergüenza o incomodidad, lo que refuerza la necesidad de una conversación más abierta sobre el tema.
Cuatro recomendaciones para manejar la incontinencia después del parto
Con el objetivo de contribuir a una conversación más empática y brindar herramientas prácticas, Plenitud comparte algunas recomendaciones que pueden ayudar a manejar la incontinencia postparto con mayor tranquilidad.
1. Normalizar la experiencia y hablar del tema
La incontinencia urinaria postparto no define a la mujer ni es un signo de debilidad. Es una condición médica frecuente que puede afectar a muchas madres recientes.
Conversar con profesionales de la salud —como ginecólogos, obstetras o fisioterapeutas especializados en suelo pélvico— permite recibir orientación adecuada y explorar opciones de tratamiento o manejo.
También resulta útil compartir la experiencia con la pareja, familiares o amistades cercanas, lo que puede reducir la carga emocional y generar una red de apoyo.
2. Utilizar soluciones diseñadas para la incontinencia
Contar con productos específicamente diseñados para manejar la incontinencia urinaria puede marcar una diferencia importante en la comodidad diaria.
A diferencia de las toallas higiénicas convencionales, estas soluciones están desarrolladas para absorber pérdidas de orina de manera eficiente, controlar olores y ofrecer mayor discreción.
Alternativas como la toalla día y noche o la toalla nocturna para incontinencia urinaria de Plenitud buscan acompañar las distintas necesidades que pueden surgir durante el día y la noche, permitiendo que las mujeres se concentren en su recuperación y en el cuidado de su bebé.
3. Fortalecer el suelo pélvico
El fortalecimiento del suelo pélvico es uno de los enfoques más recomendados para mejorar el control de la vejiga.
Ejercicios como los ejercicios de Kegel ayudan a activar y fortalecer estos músculos de manera progresiva. La constancia suele ser clave para notar resultados positivos, aunque en algunos casos puede ser recomendable realizar estos ejercicios bajo la guía de un profesional especializado en fisioterapia pélvica.
4. Escuchar al cuerpo y respetar los tiempos de recuperación
Cada proceso de recuperación posparto es distinto. Mientras algunas mujeres experimentan mejoras rápidas, otras pueden requerir más tiempo para recuperar el control muscular.
Comprender que el cuerpo necesita adaptarse después del parto permite transitar esta etapa con mayor calma, evitando presiones innecesarias y priorizando el bienestar físico y emocional.
Promover una conversación abierta sobre el posparto
Desde este enfoque, Plenitud reafirma su compromiso con visibilizar situaciones cotidianas que forman parte de distintas etapas de la vida, promoviendo una conversación informada y libre de estigmas sobre la incontinencia postparto y el autocuidado.
“El posparto es una etapa de muchos cambios físicos y emocionales. Contar con información clara y soluciones adecuadas permite que más mujeres transiten este proceso con mayor seguridad y acompañamiento. Desde Plenitud tenemos el compromiso de contribuir a normalizar la conversación y acercar alternativas que respondan realmente a sus necesidades”, concluye Moretti.
Hablar con naturalidad sobre la incontinencia después del parto no solo ayuda a derribar mitos, sino que también permite que más mujeres accedan a información, apoyo y soluciones que mejoren su calidad de vida en una etapa tan importante como la maternidad.
