Lima, enero de 2026.- La inteligencia artificial generativa dejará de ser una herramienta experimental para convertirse en un componente central de los procesos empresariales en el Perú durante 2026, con impactos directos en la productividad, los perfiles profesionales y la competitividad de las organizaciones. Así lo señala Javier Albarracín, director del Centro de Tecnología y Transformación Digital de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), quien analiza las principales tendencias que comenzarán a redefinir la forma de trabajar en las empresas peruanas.
De acuerdo con el especialista, las organizaciones están entrando en una nueva etapa de madurez tecnológica. “Estamos pasando de una IA que asiste a una IA que ejecuta procesos completos con impacto real en el negocio”, explica Albarracín. Este cambio marcará un antes y un después en la manera en que se diseñan los flujos de trabajo, se toman decisiones y se estructuran los equipos.
Agentes de IA: de asistentes a ejecutores
Una de las transformaciones más relevantes será la adopción de agentes de IA, sistemas capaces de tomar decisiones y ejecutar tareas de principio a fin sin intervención humana constante. A diferencia de los chatbots tradicionales, estos agentes pueden encadenar acciones complejas como procesar órdenes de compra, verificar inventarios, generar documentación administrativa y coordinar entregas.
Según Albarracín, durante 2026 estos agentes dejarán de ser una promesa tecnológica para comenzar a automatizar procesos reales en empresas peruanas de distintos tamaños. Además, su implementación permitirá reducir tiempos operativos, minimizar errores y liberar a los equipos humanos para tareas estratégicas de mayor valor.
Copilotos de IA especializados por industria
Otra tendencia clave será la expansión de copilotos de IA diseñados para industrias específicas, con acceso a conocimiento interno y marcos normativos locales. En el contexto peruano, estas herramientas comenzarán a utilizarse en ámbitos como la normativa tributaria, las regulaciones de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), los códigos de construcción y los protocolos médicos adaptados a la realidad nacional.
Albarracín advierte que la ventaja competitiva no estará únicamente en adoptar estas tecnologías, sino en integrarlas de manera adecuada a los flujos de trabajo existentes. Una implementación deficiente podría generar fricciones o dependencia excesiva, mientras que una integración estratégica permitirá acelerar decisiones y mejorar la calidad de los resultados.
“Vibe coding”: el software sale del área de sistemas
El desarrollo de software también experimentará un cambio significativo con la consolidación del llamado “vibe coding”, una modalidad que permite crear soluciones digitales mediante instrucciones en lenguaje natural. Esta tendencia reducirá la dependencia exclusiva de los equipos de tecnología y abrirá nuevas posibilidades para áreas como finanzas, operaciones o marketing.
“No será extraño ver a jefes de operaciones o responsables financieros generando sus propios reportes, conectando sistemas o creando automatizaciones sin depender completamente del área de TI, que suele estar saturada”, explica Albarracín. Para muchas empresas medianas, esta evolución permitirá digitalizar procesos que durante años permanecieron postergados por falta de presupuesto o recursos técnicos especializados.
Nuevos buscadores y el giro del marketing digital
La forma de buscar información en internet también está cambiando de manera acelerada. Los navegadores y buscadores con IA integrada ya no presentan listas de enlaces, sino respuestas directas construidas a partir de múltiples fuentes confiables. En este nuevo entorno, Albarracín advierte que, si una empresa no es citada por estas inteligencias artificiales, será prácticamente invisible para los usuarios.
Ante este escenario, las organizaciones comenzarán a priorizar la generación de contenido con alto valor informativo, como guías especializadas, estudios propios y datos estructurados que puedan ser interpretados y citados por estos sistemas. El marketing digital, por tanto, evolucionará desde la optimización para buscadores tradicionales hacia la optimización para modelos de IA.
Hiperpersonalización: del mensaje masivo al uno a uno
La hiperpersonalización será otra de las grandes tendencias impulsadas por la IA generativa. Más allá de la segmentación tradicional, las empresas podrán generar propuestas únicas para cada cliente, considerando su historial, comportamiento y preferencias específicas.
“Bancos, operadores turísticos y retailers podrán diseñar ofertas personalizadas en tiempo real”, señala Albarracín. Este cambio transformará los equipos comerciales, que pasarán de ejecutar guiones estándar a supervisar y perfeccionar propuestas generadas por inteligencia artificial. El marketing uno a uno, largamente postergado, contará finalmente con la tecnología necesaria para hacerse realidad a gran escala.
Nuevos perfiles profesionales y empleabilidad
Finalmente, el especialista destaca que el perfil más valioso en 2026 no será necesariamente el experto técnico en IA, sino el profesional de cualquier disciplina que sepa utilizar estas herramientas para multiplicar su impacto dentro de la organización. “Un profesional aumentado por IA puede generar el impacto que antes requería un equipo completo”, afirma.
En este contexto, la capacitación en inteligencia artificial generativa dejará de ser un diferencial para convertirse en un requisito básico de empleabilidad. Las empresas que inviertan en formación y adopción estratégica de estas tecnologías estarán mejor posicionadas para competir en un entorno cada vez más automatizado y exigente.