Hábitos diarios que afectan tu salud cardiovascular

Cardiologia 11
Doctor examination young man with stethoscope in hospital. healthcare and medicine

Lima, septiembre de 2026.- Levantarse, trabajar varias horas sentado, comer rápido, dormir poco y postergar el ejercicio es una rutina frecuente que incrementa el riesgo cardiovascular.

Según la Organización Mundial de la Salud, el 41,1% de la población mayor de 15 años presenta un riesgo cardiovascular muy alto. Este escenario está ligado al sedentarismo, la alimentación inadecuada, el tabaquismo, la hipertensión y la obesidad. El Dr. Fernando Torres Vega, cardiólogo de la Clínica Stella Maris, advierte que muchas personas no identifican estas conductas cotidianas como amenazas directas para el corazón.

El especialista detalla los hábitos inadvertidos que ponen en peligro la salud:

Horas continuas de sedentarismo Permanecer sentado frente a la computadora reduce el gasto calórico diario, favorece el aumento de peso e incrementa la presión sobre el sistema circulatorio. Para contrarrestar este impacto, se recomienda realizar pausas activas y caminar unos minutos cada hora.

Dormir menos de lo necesario Mantener horarios de descanso insuficientes altera la presión arterial y desencadena procesos metabólicos perjudiciales. Priorizar entre siete y ocho horas de sueño regular es indispensable para la recuperación vascular.

Alimentación sin control nutricional El consumo frecuente de ultraprocesados, el exceso de sal, azúcares y grasas saturadas, sumado a saltarse comidas, genera hipertensión, colesterol elevado y sobrepeso.

Postergación de la actividad física Evitar el ejercicio diario reduce la capacidad cardiorrespiratoria. Acciones sencillas como subir escaleras, caminar a paso ligero o adaptar rutinas cortas permiten integrar el movimiento en agendas ajustadas.

Estrés crónico y falta de desconexión Las jornadas laborales prolongadas y la incapacidad para desconectarse mantienen al organismo en alerta permanente. Esta tensión constante eleva la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Para reducir estos riesgos, es necesario fijar momentos de movilidad, ordenar los horarios de sueño y llevar una dieta equilibrada. Asimismo, resulta clave acudir a controles médicos periódicos, sobre todo ante antecedentes de hipertensión, diabetes o colesterol alto.

Revisar las conductas repetitivas permite construir un estilo de vida protector. Identificar qué hábitos ajustar diariamente constituye el primer paso para prevenir complicaciones graves y mantener un corazón sano.

Related Post