Lima, marzo de 2026.- El aumento de enfermedades neurodegenerativas en el país ha puesto en evidencia la importancia de evaluar oportunamente la salud cognitiva en la población adulta mayor. Según cifras de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud, hasta septiembre de 2025 se registraron más de 13 mil atenciones por Alzheimer a nivel nacional, una condición que puede detectarse desde sus primeras manifestaciones mediante una evaluación neuropsicológica en adultos mayores.
El envejecimiento es un proceso natural que conlleva cambios progresivos en diversas funciones cognitivas, como la memoria, la atención o la velocidad de procesamiento de la información. Sin embargo, los especialistas advierten que no todos los olvidos o dificultades para aprender algo nuevo representan necesariamente un problema de salud.
Desde la neuropsicología, disciplina que estudia la relación entre el cerebro y el comportamiento, se destaca la importancia de diferenciar entre los cambios esperables por la edad y aquellos signos que podrían indicar un deterioro cognitivo que requiere atención profesional.
“Es esperable que con los años algunas personas necesiten más tiempo para recordar información o aprender algo nuevo. Lo que debe llamar la atención es cuando estas dificultades interfieren con la autonomía o afectan la vida cotidiana”, explica la Dra. Shirley Rutmini Zegarra Portilla, neuropsicóloga de la Clínica Stella Maris.
Qué es una evaluación neuropsicológica
La evaluación neuropsicológica en adultos mayores es un procedimiento clínico que analiza distintas funciones cognitivas a través de pruebas estandarizadas diseñadas para medir el rendimiento cerebral. Entre los aspectos que se evalúan se encuentran:
- Memoria (recuerdo de información reciente y pasada)
- Atención y concentración
- Lenguaje y comprensión verbal
- Funciones ejecutivas como planificación, organización y toma de decisiones
- Velocidad de procesamiento de la información
Estas pruebas permiten identificar si existe un funcionamiento cognitivo dentro de los parámetros esperados para la edad o si hay indicios de alteraciones que ameriten un seguimiento especializado.
Además de apoyar en el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, la evaluación también puede orientar intervenciones terapéuticas o programas de estimulación cognitiva.
Cuándo realizar una evaluación neuropsicológica
Los especialistas señalan que existen diversos escenarios en los que se recomienda realizar una evaluación neuropsicológica en adultos mayores. Entre los principales se encuentran:
- Quejas persistentes de memoria, como olvidar citas, conversaciones recientes o repetir preguntas con frecuencia.
- Dificultades para realizar actividades cotidianas, como administrar dinero, seguir instrucciones o manejar medicamentos.
- Antecedentes familiares de enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer u otros tipos de demencia.
- Cambios notorios en el comportamiento o en el lenguaje.
- Eventos médicos que afectan el cerebro, como un accidente cerebrovascular, traumatismos craneales o infecciones neurológicas.
En estos casos, la evaluación permite identificar tempranamente posibles alteraciones cognitivas y establecer estrategias de intervención.
Evaluación preventiva desde los 60 años
Los especialistas también destacan que este tipo de valoración puede realizarse de forma preventiva. A partir de los 60 años, muchas personas optan por someterse a una evaluación inicial que permita establecer una línea base de su funcionamiento cognitivo.
Contar con esta información facilita monitorear posibles cambios a lo largo del tiempo y detectar de manera más precisa cualquier alteración futura.
El enfoque preventivo es clave para promover un envejecimiento saludable, ya que permite intervenir tempranamente cuando aparecen los primeros signos de deterioro cognitivo.
Prevención y cuidado de la salud cerebral
La detección temprana no solo permite identificar posibles trastornos cognitivos, sino también implementar medidas que contribuyan a preservar la salud del cerebro.
De acuerdo con especialistas en neuropsicología, algunos hábitos que ayudan a mantener el funcionamiento cognitivo son:
- Actividad física regular, que favorece la circulación cerebral.
- Sueño adecuado, fundamental para la consolidación de la memoria.
- Alimentación balanceada, rica en nutrientes que protegen el sistema nervioso.
- Participación social y actividades cognitivamente estimulantes, como lectura, juegos de estrategia o aprendizaje de nuevas habilidades.
“Evaluar no implica asumir un diagnóstico grave, sino contar con información objetiva para intervenir de manera oportuna y favorecer la calidad de vida en la etapa adulta mayor”, señala la Dra. Zegarra.
Los especialistas coinciden en que la evaluación neuropsicológica en adultos mayores constituye una herramienta clave para comprender el funcionamiento cognitivo y tomar decisiones informadas sobre el cuidado de la salud cerebral.
Para más información o para agendar una evaluación en neuropsicología se puede visitar el portal oficial de la Clínica Stella Maris.
