Elegir carrera ya no es para toda la vida: claves para decidir mejor

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Lima, enero de 2026.- Elegir una carrera profesional ya no implica definir a qué dedicarse para siempre, sino dar el primer paso en la construcción de una trayectoria laboral flexible, marcada por el aprendizaje continuo y la adaptación a un mercado en constante transformación. Sin embargo, la falta de orientación vocacional y de información clara sobre las oportunidades laborales sigue siendo una de las principales barreras para los jóvenes en el Perú.

Según cifras del Ministerio de Trabajo, 7 de cada 10 peruanos se arrepienten de la carrera que eligieron, una situación que no solo genera frustración personal, sino que también retrasa el acceso a un empleo estable y de calidad. Este escenario refleja la necesidad de replantear cómo se aborda la decisión vocacional, especialmente en un contexto donde la tecnología y la digitalización redefinen permanentemente las profesiones.

Para Diana Bances, docente de la carrera de Psicología de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), la elección profesional no debería entenderse como una decisión definitiva, sino como un proceso de exploración informado. Contar con información adecuada y acompañamiento oportuno permite tomar decisiones más conscientes y reducir la presión asociada a la idea de “elegir bien” desde el inicio.

“La elección de una carrera no define todo el futuro profesional. Es solo el comienzo de una trayectoria que se va construyendo con el tiempo, a partir de aprendizajes, cambios y nuevas decisiones”, explicó la especialista.

Habilidades antes que títulos

En la actualidad, el foco ya no está únicamente en qué carrera estudiar, sino en las habilidades que se desean desarrollar. De acuerdo con Bances, la tecnología está transformando todas las profesiones, lo que obliga a los jóvenes a pensar en su capacidad de adaptación a lo largo de la vida laboral.

“La tecnología está impactando en todos los campos profesionales. Por eso, hoy es clave preguntarse cómo se quiere aprender, adaptarse y reinventarse a lo largo del tiempo”, señaló la docente de la UARM.

Este cambio de enfoque responde a una realidad laboral menos lineal, donde los recorridos profesionales se construyen a partir de experiencias diversas, formación continua y decisiones que pueden modificarse con el tiempo.

Presión externa y frustración vocacional

La especialista advirtió que cuando la elección de carrera responde únicamente a expectativas externas, como la presión familiar o las modas del momento, aumenta el riesgo de frustración, abandono o cambios posteriores de carrera. En un entorno laboral dinámico, insistió, equivocarse no debería verse como un fracaso, sino como parte natural del proceso de aprendizaje.

“En un contexto de cambios acelerados, lo verdaderamente riesgoso es no explorarse, no experimentar y no desarrollar habilidades que permitan adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral”, indicó.

En ese sentido, destacó también el rol de los padres, quienes no deberían decidir por sus hijos, sino acompañarlos de manera informada, brindándoles herramientas para reflexionar sobre sus intereses, capacidades y posibilidades reales.

Recomendaciones para elegir mejor una carrera

Con el objetivo de apoyar a los jóvenes en este proceso, la psicóloga de la UARM compartió una serie de recomendaciones orientadas a tomar decisiones más conscientes y alineadas con el futuro laboral:

  • Pensar en el perfil profesional, no solo en la carrera, identificando qué competencias se desean desarrollar a largo plazo.
  • Observar cómo la tecnología transforma las profesiones, analizando el impacto de la digitalización, la inteligencia artificial y el trabajo remoto.
  • Probar antes de decidir, participando en talleres, cursos introductorios o proyectos breves que permitan conocer una carrera desde la práctica.
  • Conectar con profesionales del sector, conversando con personas que ya trabajan en el área para conocer la realidad laboral más allá de la teoría.

Finalmente, Bances subrayó que elegir una carrera no define el destino profesional de una persona, sino que marca el inicio de un proceso de aprendizaje continuo.

“La trayectoria profesional se construye con curiosidad, adaptación y aprendizaje constante. Entender esto permite a los jóvenes tomar decisiones con menos miedo y mayor confianza en su capacidad para reinventarse”, concluyó.

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