Lima, agosto de 2026.- En el marco de la Semana de la Lactancia Materna, la Dra. Paola Díaz, médico general de Sanitas Consultorios Médicos, responde a las principales dudas sobre lactancia materna con el objetivo de acompañar a las familias durante las primeras etapas del desarrollo infantil. En el Perú, el 71.1% de los niños menores de seis meses recibe alimentación exclusiva con leche materna, una cifra sobresaliente frente al promedio mundial del 50% que demuestra la relevancia de fortalecer la educación en salud preventiva.
Beneficios integrales de la leche materna para la madre y el recién nacido
La lactancia materna aporta los nutrientes indispensables para el crecimiento físico, la salud neurológica y el fortalecimiento del sistema inmunológico del lactante. Del mismo modo, esta práctica beneficia directamente a la madre al favorecer su recuperación física tras el parto, disminuir el riesgo de depresión postparto y reducir significativamente la probabilidad de padecer diabetes tipo 2, así como cáncer de mama y de ovario.
Desde Sanitas Consultorios Médicos, se enfatiza un enfoque de prevención activa donde el seguimiento profesional constante resulta fundamental desde el primer día de vida para garantizar un proceso de lactancia satisfactorio y seguro.
Respuestas clave sobre la producción de leche y la alimentación del bebé
Durante las primeras semanas surgen interrogantes sobre la cantidad y calidad de la leche que recibe el recién nacido. La Dra. Paola Díaz aborda las dudas más recurrentes:
- Indicadores de saciedad: Sentir los pechos más blandos con el paso de los días o extraer poco volumen de forma manual no significa una baja producción, sino la adaptación natural del cuerpo a las necesidades del lactante. La confirmación de una correcta nutrición se refleja en la ganancia constante de peso, el uso de entre cinco y seis pañales diarios con orina clara a partir del quinto día de nacido y un comportamiento tranquilo tras cada toma.
- El llanto del bebé: No siempre es señal de hambre. El llanto es el canal principal de comunicación del lactante ante el cansancio, la necesidad de contacto físico, el frío, el calor o el requerimiento de un cambio de pañal. Se recomienda evaluar estas necesidades antes de asumir que falta alimento.
- Alimentación a libre demanda: Es aconsejable ofrecer el pecho cada vez que el lactante muestre señales tempranas de apetito, sin imponer horarios rígidos. Los bebés procesan la leche materna con rapidez y suelen requerir entre ocho y doce tomas diarias. Es fundamental permitir que el recién nacido vacíe por completo una mama antes de ofrecer la otra, asegurando así la ingesta de la leche final, rica en grasas saludables.
- Mitos de la dieta materna: Ningún alimento ni bebida por sí solo incrementa la producción de leche, ya que el estímulo de succión y el vaciado frecuente del pecho regulan el flujo. La madre debe mantener una alimentación equilibrada y una hidratación adecuada sin restricciones innecesarias.
- Asimetría y extensión del periodo: Es normal que un pecho produzca más leche que el otro debido a diferencias anatómicas o preferencias del bebé. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementada hasta los dos años o más, adaptándose a las necesidades de la madre y el niño.
Técnica de agarre, salud materna y manejo de enfermedades
El correcto acople del bebé al pecho es clave para evitar molestias y asegurar una transferencia efectiva de leche durante cada toma:
- Manejo del dolor: La lactancia no debe doler. Sensibilidades persistentes o grietas en los pezones revelan una postura incorrecta o un agarre inadecuado. Para corregirlo, la boca del bebé debe abarcar una porción amplia de la areola. Si el dolor persiste o presenta inflamación, es imprescindible acudir a Sanitas Consultorios Médicos para recibir orientación personalizada.
- Continuidad ante enfermedades y medicamentos: En caso de infecciones comunes como resfriados o malestares estomacales, la madre produce defensas específicas que se transmiten mediante la leche. Salvo prescripción médica en contrario, la mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia, por lo que se sugiere continuar amamantando reforzando el lavado de manos o usando mascarilla.
- Embarazo posterior e implantes mamarios: Amamantar durante un nuevo embarazo es seguro si no existen complicaciones médicas. Por otro lado, la presencia de implantes mamarios no impide la lactancia, ya que las cirugías suelen respetar los conductos lácteos y las terminaciones nerviosas.
- Impacto del estrés: El estrés no interrumpe la producción de leche, aunque puede dificultar temporalmente el reflejo de expulsión. Mantener un entorno tranquilo facilita el flujo continuo del alimento.
Conservación de la leche para el retorno a la jornada laboral
Para mantener la lactancia exclusiva al reintegrarse al trabajo, la Dra. Paola Díaz recomienda iniciar un banco de leche en el hogar tres o cuatro semanas antes del regreso laboral y planificar extracciones periódicas durante la jornada.
El almacenamiento debe realizarse en recipientes aptos para alimentos, debidamente rotulados con la fecha de extracción. Las pautas de conservación vigentes establecen hasta dos días de refrigeración y hasta tres meses si la leche es congelada. Contar con un acompañamiento médico desde los controles prenatales fortalece la confianza de las familias y garantiza el bienestar integral del lactante.
