Lima, febrero de 2026.- La calidad de imagen se ha convertido en uno de los principales criterios al momento de elegir un televisor. Más allá del tamaño de la pantalla o la resolución, hoy la verdadera diferencia está en la tecnología que define el color, el brillo y la fidelidad visual, elementos clave para identificar una TV de alto rendimiento visual y garantizar una experiencia superior a largo plazo.
En un mercado cada vez más competitivo, los avances tecnológicos han permitido que la imagen sea más precisa y cercana a la realidad. Sin embargo, no todas las soluciones ofrecen el mismo nivel de desempeño. Comprender qué hay detrás de la pantalla resulta fundamental para tomar una decisión informada y alineada con las expectativas del usuario.
La tecnología detrás de una imagen más pura
Uno de los desarrollos más relevantes en este campo es Real Quantum Dot, tecnología incorporada en los televisores de Samsung. A diferencia de otras alternativas que utilizan capas simuladas o filtros de color, esta innovación se basa en nanocristales reales, capaces de emitir colores más precisos y vibrantes al interactuar con la luz.
Gracias a este sistema, los televisores que integran Real Quantum Dot pueden alcanzar un 100% de volumen de color, un indicador clave de la capacidad de la pantalla para reproducir tonos intensos y fieles incluso en escenas con altos niveles de brillo o contraste. Esto se traduce en imágenes más realistas tanto en contenidos cinematográficos como en transmisiones deportivas o videojuegos.
Este nivel de rendimiento visual ha sido validado por organismos internacionales especializados en certificación técnica, lo que refuerza la confiabilidad de la tecnología y su impacto directo en la experiencia del usuario.
Rendimiento visual, durabilidad y sostenibilidad
Además de mejorar la calidad de imagen, Real Quantum Dot aporta beneficios en términos de durabilidad y seguridad. Al prescindir de materiales como el cadmio —un metal pesado altamente tóxico—, esta tecnología ofrece un desempeño más estable en el tiempo y se alinea con los estándares actuales de sostenibilidad y cuidado ambiental.
Desde 2014, Samsung ha eliminado por completo el uso de cadmio en sus televisores QLED y Neo QLED, priorizando soluciones que reduzcan el impacto ambiental sin comprometer la calidad visual. Este enfoque resulta cada vez más relevante para consumidores que buscan productos tecnológicos responsables y de larga vida útil.
Qué tener en cuenta al elegir una TV de alto rendimiento visual
Al momento de comparar opciones, los especialistas recomiendan evaluar más que la resolución o el tamaño de la pantalla. Algunos aspectos clave a considerar son:
- Tecnología de color avanzada, como Real Quantum Dot, capaz de reproducir tonos precisos y consistentes incluso en escenas muy luminosas.
- 100% de volumen de color, lo que garantiza imágenes más vivas y fieles en distintos tipos de contenido.
- Estabilidad del brillo, para mantener la intensidad y calidad de la imagen sin degradarse con el uso continuo.
- Ausencia de materiales tóxicos, como el cadmio, asociados a un mejor desempeño a largo plazo y a prácticas más sostenibles.
- Comportamiento de la imagen en diferentes condiciones de luz, especialmente en películas, deportes y videojuegos.
Una decisión que va más allá de la resolución
Elegir un televisor hoy implica comprender la ciencia que hay detrás de la imagen. Apostar por una TV de alto rendimiento visual significa priorizar tecnologías que aseguren colores precisos, brillo estable y una experiencia consistente a lo largo del tiempo, sin descuidar la salud ni el entorno.
Conocer estos criterios permite a los consumidores tomar decisiones más informadas y disfrutar de una calidad de imagen superior, diseñada para responder a las exigencias del uso diario y a los estándares tecnológicos actuales.
