Lima, octubre de 2026.- El reciente incremento de la Remuneración Mínima Vital en el Perú abre el debate sobre las expectativas laborales más allá del sueldo. El Decreto Supremo N.° 015-2026-TR, oficializado el 28 de septiembre de 2026 en una edición extraordinaria de El Peruano, establece que el salario mínimo pasará de S/1.130 a S/1.230 desde el 1 de octubre de 2026, y alcanzará los S/1.300 durante el primer semestre de 2027, beneficiando a cerca de 600 mil trabajadores del sector privado.
Ante este escenario, el estudio Rankmi Pulso Expectativas de Cierre 2026 revela que el 41,8 % de los participantes peruanos identifica las oportunidades de crecimiento profesional como el principal factor que influye en su perspectiva laboral, superando por 8,3 puntos porcentuales el promedio general.
Las prioridades varían según la generación. En la Generación Z, el 43,3 % prioriza el crecimiento, cifra que desciende al 36 % en los Millennials. En la Generación X, la prioridad baja al 25,7 %, mientras que el bienestar personal y familiar alcanza el 30,8 %. Entre los Baby Boomers, solo el 14,9 % prioriza el desarrollo profesional y el 27,7 % señala la situación del país.
Felipe Cuadra, co-founder y CHRO de Rankmi, señala que las expectativas cambian según el momento de la vida laboral y que las organizaciones deben evitar una mirada única. El estudio también indica que el 39,8 % de los peruanos considera que 2026 ha sido mucho mejor de lo esperado y el 36,7 % se muestra muy optimista.
