Cuatro hábitos simples previenen infecciones respiratorias en el hogar
Lima, octubre de 2026.- Los cambios bruscos de temperatura provocados por la segunda temporada de lluvias y las variaciones climáticas asociadas al Fenómeno del Niño incrementan de manera significativa los casos de infecciones respiratorias agudas en el país. Esta situación epidemiológica genera una saturación constante en los centros de salud y hospitales, por lo que la adopción de medidas preventivas en el entorno familiar resulta fundamental para frenar la propagación de virus estacionales.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año se contabilizan entre 3 y 5 millones de casos graves de influenza a nivel global. Esta cifra representa alrededor de 772.000 hospitalizaciones y hasta 72.000 fallecimientos anuales en el continente americano. Ante la proyección de que las alteraciones climáticas asociadas al Fenómeno del Niño se extiendan hasta inicios de 2027, las autoridades de salud enfatizan la urgencia de aplicar hábitos de higiene estrictos dentro de los hogares.
El cuidado preventivo demanda acciones constantes desde el primer momento en que se presentan los cambios de temperatura en la ciudad. Lavarse bien las manos y sonarse con un pañuelo desechable para luego botarlo de inmediato son gestos sencillos que marcan una gran diferencia para evitar contagios en toda la familia, señaló Degy González, marketing manager LATAM para Kleenex, entidad que impulsa la concientización sobre higiene y salud familiar.
Hábitos de higiene para cortar la transmisión de virus
El uso adecuado de materiales descartables constituye la primera línea de defensa dentro de la casa. Un pañuelo de tela usado de forma repetida retiene los microorganismos patógenos y los redistribuye en las manos cada vez que se manipula. Por el contrario, los productos desechables eliminan ese factor de riesgo, siempre que se utilicen una sola vez y se arrojen directamente al tacho de basura tras su empleo.
Asimismo, la técnica correcta de lavado de manos requiere agua y jabón durante un tiempo mínimo de 20 segundos. Este proceso debe realizarse obligatoriamente antes de consumir alimentos, después de sonarse la nariz, toser, estornudar, usar el servicio higiénico o al retornar al domicilio desde la vía pública.
Desinfección de superficies y protección de la familia
La limpieza de superficies de contacto frecuente reduce de forma considerable la carga viral en los ambientes compartidos. Las manijas de las puertas, mesones de cocina, teléfonos móviles, controles remotos y juguetes infantiles pueden concentrar virus activos durante varias horas. Para neutralizarlos, la aplicación de un limpiador común con detergente o jabón resulta suficiente para mantener los espacios desinfectados.
Por otro lado, la utilización de mascarillas o tapabocas ante la aparición de cualquier síntoma respiratorio es una medida indispensable de responsabilidad cívica. No se debe esperar la confirmación de un diagnóstico médico para proteger a las personas del entorno inmediato, en especial a adultos mayores, niños y pacientes vulnerables que conviven en el mismo espacio.
El pico de infecciones respiratorias previsto para esta temporada exige mantener estos cuidados de forma sostenida en el tiempo. La protección efectiva de la comunidad reside en la consolidación de buenos hábitos diarios y en la higiene constante para reducir la circulación de enfermedades en la capital.
