Lima, mayo de 2026.- En el comercio internacional, la celeridad logística se ha consolidado como un indicador clave de competitividad. Aunque el país mantiene promedios globales comparables con la región, los tiempos de exportación en el Perú enfrentan cuellos de botella en etapas críticas del proceso que restan agilidad a los envíos nacionales frente a sus competidores directos.
De acuerdo con datos del World Bank Group, el tiempo total para exportar desde el Perú es de 47.5 días, cifra cercana a los 44 días registrados en Colombia y los 48.7 días de Chile. Sin embargo, una revisión detallada de la cadena logística evidencia marcadas asimetrías operativas. En el ámbito portuario, el país muestra un desempeño favorable: un contenedor permanece en puerto un promedio de 2.2 días, superando los registros de Colombia (5.8 días) y Chile (4.7 días).
A pesar de la eficiencia en los terminales marítimos, la ventaja se reduce en las fases terrestres y administrativas. El especialista José Larco, director de la carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), señala que la velocidad de entrega condiciona la capacidad de respuesta y la gestión de inventarios en los mercados de destino.
Limitaciones en transporte y liberación de carga El traslado terrestre de mercancías hacia los puertos principales promedia 3.9 días en el territorio nacional, una cifra superior a los 2.1 días de Chile y los 3 días de Colombia. Este desfase refleja deficiencias persistentes en la infraestructura vial y la conectividad logística interior.
El mayor retraso se concentra en las gestiones de control administrativo y salida de mercancías:
- Liberación de productos: liberar carga para exportación en el Perú toma un promedio de 11.48 días.
- Comparativa regional: en Colombia el trámite requiere 7.64 días, mientras que en Chile se completa en 4.42 días.
Esta diferencia de hasta una semana en los trámites aduaneros y de control genera costos adicionales y reduce la previsibilidad del exportador.
Perspectivas con la nueva infraestructura portuaria La puesta en marcha del Puerto de Chancay abre la posibilidad de optimizar las rutas marítimas, particularmente en el comercio exterior con Asia. No obstante, el representante de la UTEC enfatiza que la competitividad no depende exclusivamente de los terminales portuarios, sino del desarrollo integral de los accesos terrestres, los servicios conexos y la digitalización de los procesos de fiscalización.
