Lima, junio de 2026.- Ante la preocupante desconexión entre la oferta formativa y las necesidades reales del mercado laboral, la Asociación de Institutos y Escuelas de Educación Superior (ASIEES) y el think tank Centro para el Análisis de Políticas Públicas de Educación Superior (CAPPES) presentaron una propuesta técnica para los primeros 100 días del próximo gobierno. La iniciativa plantea la creación de un Servicio Nacional de Orientación Vocacional orientado a guiar a los jóvenes hacia la formación técnica y alinear la educación con el desarrollo productivo nacional.
Esta medida busca solucionar un problema estructural del sistema educativo peruano. Según los registros oficiales del PRONABEC, el 37.2% de los becarios no realizó ningún test de orientación vocacional antes de elegir su carrera, lo que evidencia que las decisiones académicas se toman con poca información. Esta realidad contrasta de manera directa con las demandas de las empresas, que requieren un 12.9% de técnicos frente a un 7% de profesionales universitarios. Pese a este escenario, cerca del 66% de los jóvenes sigue optando por la universidad sin conocer las oportunidades del sector técnico.
Crisis demográfica y pérdida de talento joven
La urgencia de la propuesta de ASIEES y CAPPES se profundiza al analizar la situación demográfica actual de la nación. De acuerdo con los datos recopilados en el Censo 2025 ejecutado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el país experimenta un envejecimiento poblacional continuo y una disminución sostenida en la tasa de natalidad. Este cambio implica que el mercado laboral peruano contará con menos jóvenes en el futuro para sostener la productividad y los sistemas públicos de pensiones.
A este panorama se suma el impacto de la migración internacional masiva. Entre los años 2017 y 2025, más de 3.5 millones de peruanos emigraron del país y no retornaron, tratándose en su gran mayoría de población en edad de trabajar. La combinación de una menor natalidad, el envejecimiento social y la salida constante de talento joven genera un desafío directo para el crecimiento económico, obligando a optimizar el capital humano disponible en el territorio nacional.
Estrategias del Servicio Nacional de Orientación Vocacional
El documento elaborado por ambas organizaciones propone la implementación de un sistema que brinde a los estudiantes de educación secundaria información clara, oportuna y completa sobre las ventajas de las carreras técnicas, sus índices de empleabilidad y las opciones reales de financiamiento. Las reformas claves para la educación técnica en el Perú incluyen las siguientes acciones:
- Asesoría especializada en los procesos de postulación a institutos de educación técnica y tecnológica.
- Información centralizada sobre el acceso a becas de estudio y créditos educativos públicos o privados.
- Herramientas digitales y talleres prácticos para una toma de decisiones informada y basada en datos.
El presidente de la Asociación de Institutos y Escuelas de Educación Superior (ASIEES), Javier Rubio, manifestó que el principal inconveniente actual radica en la falta de herramientas para que los estudiantes decidan de forma adecuada. El especialista detalló que la aplicación de este servicio estatal generaría un incremento de matrículas en carreras técnicas basadas en la realidad del mercado, una reducción notable de la deserción educativa en los primeros ciclos y una mejor articulación con la demanda del empresariado.
Por su parte, Jorge Mori Valenzuela, director ejecutivo de CAPPES, enfatizó la necesidad de construir un sistema de educación superior eficiente y libre de prejuicios sociales sobre la educación tecnológica. El representante del think tank argumentó que, debido a la reducción futura de la población joven, guiar las vocaciones con evidencia científica y técnica constituye una prioridad de seguridad nacional para asegurar la estabilidad productiva del país.
La iniciativa forma parte del documento de política pública integral denominado «Educación técnica y tecnológica para el desarrollo del Perú: Acciones para el fortalecimiento de los Institutos y Escuelas de Educación Superior (2026–2031)». En un contexto donde más del 70% de los egresados de institutos logra insertarse con éxito en el mercado laboral formal según el INEI, la orientación vocacional formalizada se posiciona como una estrategia económica indispensable para el desarrollo social y la sostenibilidad de los sectores productivos peruanos.
