Lima, enero de 2026.- La temporada de verano invita a disfrutar del sol y el mar, y cada vez más familias eligen hacerlo junto a sus mascotas. Sin embargo, la playa con tu mascota también implica riesgos que muchas veces se subestiman: quemaduras en las patas, golpe de calor, dermatitis por sal y problemas digestivos por ingerir agua de mar. Un día que promete diversión puede convertirse en una emergencia veterinaria si no se toman precauciones básicas. Por ello, especialistas en salud animal comparten recomendaciones esenciales para que tu perro disfrute del verano de forma segura.
Durante los meses de calor, las consultas veterinarias relacionadas con paseos a la playa aumentan de manera significativa. Las altas temperaturas, la radiación solar y la arena caliente afectan directamente a los perros, especialmente a cachorros, adultos mayores y razas braquicéfalas. En este contexto, MSD Animal Health en Perú, líder en soluciones innovadoras para la salud animal, refuerza la importancia de la tenencia responsable también durante las vacaciones.
“Con cinco cuidados simples tu perro puede disfrutar del mar tanto como tú, sin riesgos innecesarios. La playa se convierte en el mejor recuerdo del verano cuando vamos preparados”, afirma Silvia Panta, representante técnica de Animales de Compañía en MSD Animal Health en Perú.
Horarios seguros para ir a la playa con tu perro
Uno de los errores más comunes es acudir a la playa en horas de máxima radiación solar. Salir solo antes de las 10:00 a. m. o después de las 4:00 p. m. es una regla clave para proteger a tu mascota. En ese intervalo, la arena puede alcanzar temperaturas superiores a los 60 °C, suficientes para provocar quemaduras en las almohadillas en cuestión de segundos y aumentar el riesgo de golpe de calor.
Incluso en días nublados, la radiación ultravioleta sigue siendo elevada. Respetar estos horarios permite que tu perro corra, juegue y se refresque sin exponerse a un estrés térmico innecesario.
Hidratación constante y agua dulce siempre disponible
Otro punto crítico al ir a la playa con tu mascota es la hidratación. Llevar siempre agua dulce y ofrecerla cada 15 a 20 minutos ayuda a prevenir deshidratación, vómitos y diarrea. El agua de mar, al ser ingerida, puede causar trastornos digestivos severos y empeorar rápidamente el estado general del animal.
Usar botellas portátiles o bebederos plegables facilita esta tarea y evita que el perro busque beber directamente del mar. Un perro bien hidratado regula mejor su temperatura corporal, juega más tiempo y reduce el riesgo de emergencias veterinarias.
Protección solar también es salud
Así como las personas usan bloqueador, los perros también lo necesitan. Aplicar protector solar especial para perros en zonas sin pelo o de pigmentación clara —como nariz, orejas, ingles y abdomen— es fundamental. Estas áreas quedan especialmente expuestas al sol intenso y pueden sufrir quemaduras graves.
Los especialistas recomiendan productos veterinarios con factor de protección 50+ y resistentes al agua, reaplicándolos cada tres o cuatro horas. Las quemaduras solares repetidas no solo causan dolor inmediato, sino que pueden derivar en problemas dermatológicos crónicos e incluso cáncer de piel con el paso de los años.
Cuidado de las almohadillas en arena caliente
Las almohadillas de los perros son muy sensibles al calor extremo. Protegerlas con botitas especiales o caminar sobre una toalla húmeda reduce de manera significativa el riesgo de quemaduras. La arena caliente puede causar lesiones de segundo grado en pocos minutos, provocando cojera y dolor durante varios días.
También es importante evitar que el perro camine sobre asfalto caliente, especialmente en estacionamientos cercanos a la playa. Mantener las almohadillas sanas garantiza que tu mascota pueda seguir disfrutando de paseos y juegos durante todo el verano.
Limpieza final para evitar dermatitis
Al finalizar el día, enjuagar completamente al perro o realizar un baño rápido es una medida simple pero muy efectiva. La sal y la arena quedan atrapadas en el pelaje y pueden provocar picazón intensa, dermatitis y puntos calientes si no se eliminan a tiempo.
Usar una manguera o un balde en la misma playa antes de subir al auto ayuda a prevenir molestias durante la noche y evita que el animal se rasque de forma constante. Este último paso cierra la jornada de playa de manera saludable y cómoda para tu mascota.
Disfrutar de la playa junto a tu perro es posible y seguro si se toman las precauciones adecuadas. La preparación, la observación constante y el cuidado responsable son la clave para que ambos regresen a casa con buenos recuerdos y sin complicaciones.
