Verano en Lima: por qué la vitamina D es vital para la salud

Imagen ilustrativa 2 Vitamina D 1

Lima, enero de 2026.- La vitamina D, conocida como la “vitamina del sol”, cumple un rol esencial en el mantenimiento de la salud integral. Se sintetiza en la piel tras la exposición a la radiación UVB y posee propiedades antiinflamatorias, antifibróticas, inmunomoduladoras y vasoprotectoras, fundamentales para múltiples funciones del organismo. Su deficiencia no solo compromete la salud ósea, sino que también se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos inmunológicos, obesidad y afecciones autoinmunes.

Diversos estudios científicos advierten que niveles insuficientes de vitamina D pueden contribuir, de manera directa o indirecta, al desarrollo y progresión de enfermedades crónicas no transmisibles. De acuerdo con investigaciones publicadas en la revista Nature, mantener concentraciones adecuadas —ajustadas a las necesidades individuales— podría ayudar en la prevención de estas patologías, especialmente en adultos y personas con factores de riesgo.

El impacto de la deficiencia de vitamina D en la salud

La falta de vitamina D puede manifestarse con osteomalacia, debilidad muscular, dolor óseo generalizado y un mayor riesgo de caídas y fracturas. Además, se ha documentado su relación con hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, trastornos autoinmunes y alteraciones del estado de ánimo, como la depresión.

“La vitamina D es un micronutriente que regula múltiples procesos en el cuerpo, como la absorción del calcio, la función inmunológica y la modulación de la inflamación. Por ello, su monitoreo debería formar parte de los controles médicos periódicos”, señala la doctora Yamile Sandoval Sánchez, gerente médica en Adium Centroamérica y Caribe.

Lima y la paradoja del sol

A pesar de que Lima registra niveles elevados de radiación solar, factores propios de la vida urbana reducen significativamente la producción de vitamina D en la piel. El uso constante de protectores solares, las largas jornadas laborales en espacios cerrados, la edad avanzada, la pigmentación de la piel y la contaminación atmosférica influyen directamente en la menor síntesis de este nutriente, incluso durante los meses de verano.

Esta situación convierte a la deficiencia de vitamina D en un problema silencioso que puede pasar desapercibido si no se realizan evaluaciones médicas oportunas.

Recomendaciones para adquirir vitamina D de forma segura

Para mantener niveles adecuados de vitamina D, los especialistas recomiendan combinar hábitos saludables con seguimiento médico:

  • Exposición solar diaria entre 15 y 30 minutos, preferentemente antes de las 10 a. m. o después de las 4 p. m., cuando la radiación es menos intensa.
  • Consumo regular de alimentos ricos en vitamina D, como pescados grasos (salmón, atún, jurel o sardinas), yema de huevo, hígado de res y algunos quesos.
  • Suplementación, únicamente bajo supervisión médica, en casos donde la exposición solar y la alimentación no sean suficientes.

Prevención y cuidado durante el verano

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la radiación ultravioleta es necesaria en pequeñas cantidades para que el organismo produzca vitamina D, contribuyendo a la salud ósea y osteomuscular. No obstante, recomienda evitar la exposición solar intensa al mediodía, como parte de las medidas de protección de la piel y los ojos, especialmente durante actividades al aire libre o en la playa.

“No automedicarse y consultar con un profesional de la salud de manera oportuna es crucial para identificar la deficiencia de vitamina D y corregirla de forma segura y eficaz. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud ósea y metabólica en la población adulta”, concluye la doctora Sandoval.

Promover hábitos saludables y fomentar la educación sobre la importancia de la vitamina D resulta clave para que más personas tomen decisiones informadas y cuiden su bienestar a lo largo de la vida.

Related Post