Lima, enero de 2026.- Con la llegada del verano y el aumento de las actividades al aire libre, los smartphones se enfrentan a condiciones exigentes como altas temperaturas, radiación solar, humedad, polvo y arena, factores que pueden afectar su rendimiento y reducir su vida útil. Ante este escenario, especialistas recomiendan adoptar medidas preventivas para proteger los dispositivos y garantizar su correcto funcionamiento durante la temporada.
Viajes a la playa, salidas a la piscina o escapadas a zonas rurales se han convertido en parte de la rutina veraniega. Sin embargo, estos entornos representan un reto para los equipos móviles. “Todo usuario de un dispositivo móvil debe conocer los riesgos asociados al clima que pueden perjudicar el rendimiento y la durabilidad de los equipos. Por ello, es importante que cada uno tome medidas para una mejor conservación de sus celulares”, explica Jhair Olave, especialista de entrenamiento de vivo Smartphone.
A partir de esta premisa, el especialista comparte una serie de recomendaciones prácticas para cuidar el celular del calor y otros agentes externos propios del verano.
Evitar el sobrecalentamiento mediante ajustes del equipo
En climas cálidos, el uso continuo del smartphone puede exigir en exceso sus componentes internos. Para evitar el sobrecalentamiento, los propios dispositivos incorporan funciones que ayudan a regular su desempeño. Reducir manualmente el brillo de la pantalla, activar el modo ahorro de energía, cerrar aplicaciones en segundo plano y desactivar funciones que no se estén utilizando —como GPS, datos móviles, Bluetooth o Wi-Fi— permite disminuir el consumo de recursos y mantener un funcionamiento más estable, incluso bajo exposición directa al sol.
Además, se recomienda evitar el uso prolongado del equipo mientras se carga y no dejarlo dentro del auto o sobre superficies que acumulen calor, ya que estas prácticas incrementan el riesgo de fallas internas.
Proteger el equipo del contacto con agua y arena
El agua, la humedad y la arena son algunos de los principales enemigos de los smartphones durante el verano. Para reducir riesgos, es importante evitar el contacto directo con estos elementos, no manipular el dispositivo con las manos húmedas y realizar una limpieza adecuada si se expone a polvo o partículas finas.
En este contexto, algunos modelos han sido diseñados para ofrecer mayor resistencia. El vivo Y21d, por ejemplo, cuenta con certificaciones IP68 e IP69, que le permiten soportar inmersiones en agua de hasta 1.5 metros, salpicaduras y la entrada de polvo, brindando mayor tranquilidad al usuario en entornos exigentes como playas o piscinas.
Mantener los puertos y la pantalla debidamente protegidos
Los puertos de carga, la bandeja SIM y la pantalla son zonas especialmente sensibles frente a la humedad y la acumulación de arena. Como medida preventiva, se recomienda el uso de fundas protectoras, láminas de vidrio templado y evitar exponer estas áreas a líquidos o partículas pequeñas.
En algunos dispositivos, como el Y21d, se incorpora una estructura con triple protección contra el agua, que incluye sellado interno y refuerzos en componentes clave. Esta tecnología añade una capa extra de seguridad y ayuda a minimizar el ingreso de líquidos y polvo, incluso durante actividades intensas al aire libre.
Evitar cambios bruscos de temperatura
Al igual que las personas, los dispositivos móviles no toleran bien los contrastes repentinos entre temperaturas altas y bajas. Estos cambios pueden generar condensación interna, favoreciendo la formación de óxido en los componentes y afectando el rendimiento del equipo.
Para prevenir este tipo de daños, se recomienda utilizar un case que no cubra las ranuras del dispositivo, esperar algunos minutos antes de usar el celular al pasar de un ambiente frío a uno caliente —y viceversa— y, ante cualquier sospecha de daño interno, acudir a un centro de servicio autorizado.
En una temporada marcada por viajes y actividades al aire libre, cuidar el celular del calor se convierte en parte de la planificación. Adoptar hábitos responsables y contar con dispositivos preparados para enfrentar agua, polvo y uso intensivo permite disfrutar del verano sin poner en riesgo la tecnología que acompaña el día a día.
