Lima, octubre de 2026.- Especialistas y guardaparques del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, ejecutaron jornadas de evaluación y patrullaje en el sector San Agustín del Bosque de Protección Alto Mayo. Las acciones buscan recabar datos de campo sobre la población del mono choro de cola amarilla, especie endémica en peligro de extinción, para optimizar las estrategias de preservación en los bosques de neblina.
Durante las expediciones, los equipos recorrieron transectos de tres kilómetros caracterizados por pendientes pronunciadas y terrenos pedregosos. El trabajo de rastreo abarca la observación directa en la copa de los árboles, la identificación de vocalizaciones y el registro de evidencias indirectas, como restos de frutos consumidos. La recopilación de información incluye fichas técnicas gestionadas por personal de campo con amplia trayectoria en la reserva natural.
Evaluación poblacional en temporadas secas y lluviosas
Las actividades desarrolladas en San Agustín complementan los monitoreos biológicos efectuados entre junio y agosto en otras zonas del área protegida. En el sector Venceremos se registraron grupos de cuatro a seis individuos en dos de los tres transectos evaluados, mientras que en Perla de Oro se avistaron grupos reducidos a distancia.
La metodología comprende evaluaciones continuas durante las estaciones seca y lluviosa para analizar los patrones de desplazamiento y el uso de hábitat de la especie dentro del área protegida. Comparar los registros de ambas temporadas permitirá comprender la dinámica de distribución del primate, indicó Alexander Amasifuen, especialista en educación ambiental del Bosque de Protección Alto Mayo.
Conservación de biodiversidad y recursos hídricos
El levantamiento de datos permite identificar la estructura del bosque que la fauna requiere para actividades de alimentación, refugio y reproducción. Los insumos sistematizados por el Sernanp orientarán proyectos de investigación científica, programas de educación ambiental con comunidades locales y acciones de patrullaje para mitigar amenazas antrópicas.
La protección de los ecosistemas en el Bosque de Protección Alto Mayo no solo asegura la supervivencia de especies amenazadas como el mono choro de cola amarilla, sino que garantiza la provisión del recurso hídrico para las poblaciones urbanas y rurales de las provincias de Moyobamba y Rioja.
