Lima, marzo de 2026.- En el marco del Día Mundial de la Obesidad, especialistas advierten que el avance sostenido de esta enfermedad en el Perú está incrementando el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, principales causas de morbilidad y mortalidad en el país. Más allá del peso corporal, el enfoque actual pone el acento en la salud metabólica, un conjunto de indicadores clínicos que permiten evaluar de manera integral el estado de salud de una persona.
Hablar de obesidad desde una mirada médica implica considerar parámetros como los niveles de glucosa, la presión arterial, los triglicéridos, el colesterol HDL y la circunferencia de la cintura. Estos factores, cuando se alteran de forma simultánea, configuran el llamado síndrome metabólico, una condición que eleva significativamente el riesgo de complicaciones cardiometabólicas y deteriora la calidad de vida a largo plazo.
La obesidad en el Perú: una tendencia en aumento
Las cifras confirman que el exceso de peso se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud pública en el país. De acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad 2025, cerca del 73 % de la población adulta peruana presenta sobrepeso u obesidad, una condición asociada a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles.
Esta tendencia no es aislada. Datos del Observatorio Nacional de Prospectiva del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico muestran que la prevalencia de obesidad en adultos pasó de 21 % en 2017 a 25,7 % en 2024, reflejando un crecimiento sostenido en menos de una década. Para los especialistas, estas cifras evidencian la necesidad de fortalecer estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y tratamiento integral.
Obesidad: una enfermedad crónica y compleja
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud reconoce a la obesidad como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, y no únicamente como una consecuencia del estilo de vida. Según estimaciones internacionales, en 2022 aproximadamente 2,5 mil millones de adultos vivían con sobrepeso, de los cuales 890 millones presentaban obesidad.
Este reconocimiento implica un cambio de enfoque: no existen soluciones inmediatas ni “atajos” eficaces. El manejo de la obesidad requiere evaluación clínica, seguimiento continuo y planes sostenibles, adaptados a las características y necesidades de cada persona.
“En el ámbito de la obesidad no existen soluciones instantáneas o mágicas. Los tratamientos eficaces se sustentan en evidencia científica y requieren una evaluación clínica adecuada, seguimiento continuo y un enfoque integral”, señaló la Dra. Mayra Guerrero, gerente médica de Adium Perú, especialista en Medicina Interna y Diabetología.
Sin estigma: cómo iniciar la conversación sobre el exceso de peso
Uno de los principales obstáculos para un abordaje efectivo es el estigma asociado al peso. Organismos internacionales advierten que el sesgo y la discriminación pueden afectar la salud mental, retrasar la búsqueda de atención médica y dificultar el acceso a tratamientos adecuados.
Por ello, los especialistas recomiendan abordar la conversación desde un enfoque respetuoso, informado y basado en evidencia, priorizando la salud y no únicamente la apariencia física. Iniciar el diálogo con el médico permite identificar riesgos, descartar complicaciones y construir un plan realista, con objetivos alcanzables en el tiempo.
Tratamientos disponibles dentro de un enfoque integral
En la práctica clínica, el manejo de la obesidad debe ser multidisciplinario. Esto incluye cambios sostenidos en la alimentación, actividad física regular, apoyo conductual y, cuando el criterio médico lo indica, tratamiento farmacológico como parte de un plan integral.
Las guías internacionales más recientes recomiendan que las terapias médicas, incluidas aquellas basadas en incretinas como los agonistas del receptor GLP-1, se utilicen únicamente bajo supervisión profesional y siempre combinadas con intervenciones en el estilo de vida. El objetivo no es solo reducir peso, sino mejorar la salud metabólica y prevenir complicaciones a largo plazo.
Consulta médica: el punto de partida para decisiones informadas
“La primera decisión que marca la diferencia es iniciar la conversación con el médico. No se trata solo de bajar de peso, sino de entender cómo está nuestra salud metabólica, evaluar riesgos y construir un plan con seguimiento a largo plazo”, agregó la Dra. Guerrero.
Entre las recomendaciones clave para la consulta médica destacan:
- Solicitar una evaluación completa de la salud metabólica, que incluya glucosa, presión arterial y perfil lipídico.
- Aportar información más allá del peso, como calidad del sueño, niveles de energía y movilidad.
- Conversar sobre síntomas asociados, antecedentes familiares y objetivos realistas.
- Consultar por opciones terapéuticas disponibles y el plan de seguimiento integral.
Abordar la obesidad con seriedad, evidencia y sin estigmas es fundamental para revertir su impacto creciente en la salud de los peruanos y reducir el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares en el país.
