Cómo ahorrar energía en casa con la nueva rutina escolar
Con el año escolar en marcha, una de las preocupaciones en el hogar es el aumento en el consumo eléctrico. Las computadoras encendidas por más horas, luces en escritorios, electrodomésticos funcionando a distintas horas del día y dispositivos electrónicos en uso constante pueden disparar el recibo de luz si no se toman medidas.
Como menciona Fernando Yupanqui, Jefe de Ingeniería de Producto de CELSA, conductores eléctricos: «además de encarecer la tarifa mensual, el aumento de consumo eléctrico, puede traer otros problemas en casa, como sobrecargas o fugas de corriente, por lo que es importante tomar medidas para prevenir accidentes y asegurar la salud del sistema eléctrico”.
Con el fin de reducir el impacto económico del consumo eléctrico y garantizar la seguridad del hogar, el especialista comparte siete recomendaciones clave:
- Revisa la capacidad de tus conexiones eléctricas. Si has incorporado nuevos aparatos electrónicos, como computadoras, impresoras o lámparas, verifica que tu red pueda soportar la demanda sin generar sobrecargas.
- Instala protectores de voltaje y diferenciales. Las fluctuaciones y fugas de corriente deterioran los equipos electrónicos. Es aconsejable emplear protectores de voltaje en computadoras, routers o televisores. Asegúrate también de contar con un interruptor diferencial en el tablero eléctrico, ya que este dispositivo detecta fugas y corta el suministro para prevenir electrocuciones.
- Evita el uso excesivo de extensiones y enchufes múltiples. El uso prolongado de extensiones y adaptadores puede sobrecargar los circuitos y provocar recalentamientos. Si en casa hay muchos equipos conectados en una misma toma, es recomendable redistribuir las cargas o instalar más tomacorrientes, de esta forma liberamos la sobrecarga en este punto.
- Evita que las computadoras estén encendidas sin necesidad. Las computadoras pueden utilizarse por muchas horas para hacer tareas, pero no es necesario que permanezcan encendidas todo el día. Configura los dispositivos para que entren en modo suspensión tras un periodo de inactividad y apágalas completamente cuando no se usen.
- Aprovecha al máximo la luz natural. Si los niños estudian en casa en la tarde, ubica su área de trabajo cerca de ventanas o zonas iluminadas con luz natural. Así evitarás encender luces artificiales y mejorarás su concentración.
- Iluminación adecuada para estudiar. Si los niños hacen sus tareas cuando ya oscurece, asegúrate de que usen focos LED, que consumen hasta 80% menos electricidad que las incandescentes. También puedes colocar lámparas de escritorio con luz dirigida, para evitar encender luces en toda la habitación.
- Revisa el estado de las instalaciones. Si notas chispazos al conectar un aparato, enchufes que se calientan o luces que parpadean con frecuencia, es hora de realizar una revisión eléctrica con un profesional y, si es necesario, reemplazar las conexiones defectuosas por productos de calidad y seguridad.
Implementar estos hábitos no solo ayudará a reducir el consumo eléctrico y el costo de la factura, sino que también garantizará un entorno más seguro para el hogar. Pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia en la eficiencia energética diaria.