“Colegio Seguro”, una iniciativa de la UTP que ha beneficiado a más de 87 mil escolares en el país

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Lima, enero de 2026.- La preparación ante emergencias y desastres naturales se ha convertido en un desafío clave para las comunidades educativas del país. En ese contexto, la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) ha consolidado durante 2025 su iniciativa “Colegio Seguro”, un programa de responsabilidad social universitaria que ya ha beneficiado a más de 87 mil estudiantes de instituciones educativas públicas en ocho regiones del Perú, a través de capacitaciones especializadas en gestión de riesgos y primeros auxilios.

El programa, que inició en 2023 en cinco ciudades, hoy se desarrolla en Arequipa, Chiclayo, Chimbote, Lima, Huancayo, Trujillo, Ica y Piura, y se ha posicionado como una de las iniciativas universitarias de mayor alcance en materia de prevención y respuesta ante emergencias. A la fecha, 3,500 docentes han sido capacitados y 85 instituciones educativas públicas han participado activamente del proyecto, fortaleciendo su capacidad de reacción frente a eventos adversos como sismos, inundaciones o deslizamientos.

La propuesta de Colegio Seguro parte de una premisa clara: reducir la brecha de preparación ante emergencias en los colegios públicos del país. En un territorio altamente expuesto a fenómenos naturales, contar con docentes y estudiantes capacitados puede marcar la diferencia entre una respuesta oportuna y una situación de alto riesgo.

Una metodología con impacto técnico y social

La ejecución del programa está a cargo de un equipo de líderes académicos y de más de 400 estudiantes voluntarios de la UTP, provenientes de carreras como ingeniería civil, arquitectura e ingeniería industrial. Bajo la supervisión de docentes especializados, los voluntarios desarrollan jornadas de capacitación, elaboran mapas de riesgo y realizan auscultaciones estructurales en los planteles intervenidos.

Como resultado de este trabajo, cada institución educativa recibe un informe técnico que identifica potenciales riesgos en su infraestructura y aporta información clave para la toma de decisiones. Este enfoque no solo refuerza la prevención, sino que también brinda a los colegios herramientas concretas para planificar mejoras y fortalecer su seguridad.

Para Inés Evaristo, gerente de Inclusión, Sostenibilidad y Responsabilidad Social Universitaria de la UTP, el valor del programa va más allá de la capacitación puntual. “Colegio Seguro busca reducir la brecha de preparación ante emergencias en los colegios públicos, fortaleciendo la cultura de prevención y dotando a docentes y estudiantes de herramientas prácticas para proteger vidas”, señala.

Además, la iniciativa se alinea con el compromiso institucional de la universidad con la sostenibilidad, contribuyendo directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular a Educación de Calidad y Acción por el Clima.

Formación integral para los futuros profesionales

Uno de los pilares del programa es la participación activa de los estudiantes universitarios. Para la UTP, Colegio Seguro no solo impacta en las comunidades educativas, sino que también se convierte en un espacio de aprendizaje aplicado para sus alumnos. “Los estudiantes que participan en el programa, además de poner en práctica competencias propias de su carrera, desarrollan habilidades de comunicación, liderazgo, trabajo en equipo y capacidad de actuar responsablemente ante emergencias”, destaca Evaristo.

Este enfoque permite que los futuros profesionales integren la responsabilidad social a su formación académica, comprendiendo el rol que pueden desempeñar desde su especialidad en la construcción de comunidades más resilientes.

Expansión y nuevos frentes de acción para 2026

Los planes de crecimiento de Colegio Seguro son firmes. Para 2026, el programa continuará su expansión desde todos los campus de la UTP a nivel nacional, con el objetivo de incrementar el número de colegios atendidos y de voluntarios involucrados. Asimismo, se busca fortalecer alianzas estratégicas con gobiernos regionales y el sector privado, de manera que distintos actores sumen esfuerzos para mejorar la calidad y seguridad de la educación pública.

Un ejemplo de este trabajo colaborativo se dio en 2025, cuando cada colegio participante recibió un kit de emergencias con medicamentos, gracias a una alianza con Inkafarma, lo que permitió reforzar la capacidad de respuesta ante situaciones críticas.

A ello se suma una nueva línea de intervención. “En el 2026 vamos a llevar Colegio Seguro al frente de la seguridad psicológica. Con estudiantes de psicología, educación y carreras afines, trabajaremos con los docentes para fortalecer sus estrategias de promoción de un clima seguro en el aula”, adelanta Evaristo.

Con este enfoque integral, el programa amplía su impacto más allá de la infraestructura y la respuesta física ante emergencias, incorporando el bienestar emocional como un componente clave de la seguridad escolar.

De esta manera, “Colegio Seguro” se consolida como una iniciativa que combina expertise técnica, compromiso social y formación académica, contribuyendo a construir comunidades educativas más preparadas, resilientes y conscientes de la importancia de la prevención en todo el país.

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