Blue Monday: 21% de latinoamericanos habla con chatbots cuando se siente triste

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Lima, enero de 2026.- En momentos de tristeza o decaimiento, cada vez más personas recurren a la tecnología en busca de contención. Un estudio reciente de Kaspersky revela que el 21% de los latinoamericanos que utiliza herramientas de inteligencia artificial afirma hablar con chatbots cuando se siente triste, una práctica que se intensifica en fechas como el Blue Monday y que abre un debate sobre los riesgos asociados a la privacidad digital.

El Blue Monday, que se conmemora el tercer lunes de enero, es considerado popularmente como el día más triste del año. Factores como el clima, el retorno a la rutina tras las fiestas de fin de año y las deudas acumuladas suelen influir en el estado de ánimo de muchas personas. En este contexto, la necesidad de desahogarse y sentirse escuchado encuentra en el entorno digital un espacio cada vez más utilizado, donde los chatbots de IA se presentan como una alternativa inmediata y accesible.

De acuerdo con el informe, los usuarios perciben estas herramientas como un entorno “seguro” debido a su disponibilidad permanente, la rapidez de sus respuestas y la ausencia de juicios o reacciones emocionales. Sin embargo, esta confianza puede llevar a que las personas compartan información más personal de lo que harían en otros espacios, sin dimensionar las posibles consecuencias.

La tendencia es especialmente marcada entre los jóvenes. A nivel global, la generación Z y los millennials lideran el uso de la IA como apoyo emocional: el 35% afirma acudir a estas herramientas en momentos de malestar, frente al 19% de las personas de 55 años o más. Este comportamiento refleja un cambio en la forma en que las nuevas generaciones gestionan sus emociones, integrando cada vez más a las plataformas digitales en su vida cotidiana.

Además, el estudio advierte que, aunque la interacción con chatbots puede parecer íntima y privada, la mayoría de estas herramientas pertenece a empresas comerciales con políticas de recopilación y tratamiento de datos. Esto significa que las conversaciones, incluidas aquellas relacionadas con estados de ánimo o situaciones personales, pueden almacenarse y analizarse para diversos fines, como la mejora de servicios o la personalización de experiencias.

A este escenario se suman los riesgos de ciberseguridad. Las plataformas digitales no están exentas de vulnerabilidades y pueden ser objeto de ataques que deriven en la filtración de información sensible. Asimismo, existen bots falsos diseñados para obtener datos personales con fines maliciosos, como fraudes, robo de identidad o extorsión, lo que puede tener un impacto adicional en el bienestar emocional de los usuarios.

“Al hablar con chatbots de IA sin cautela, los usuarios pueden enfrentar riesgos de privacidad. Estas herramientas pueden presentar fallas de seguridad o ser vulneradas, exponiendo conversaciones personales. Además, no toda la información que ofrecen es precisa ni sustituye el acompañamiento profesional”, explica María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky. Según la especialista, la seguridad digital también debe considerarse una forma de autocuidado.

Frente a este panorama, los expertos recomiendan adoptar medidas básicas para proteger la información personal al interactuar con inteligencia artificial, especialmente en fechas sensibles como el Blue Monday. En primer lugar, es fundamental revisar la política de privacidad antes de iniciar una conversación, ya que algunos servicios utilizan las interacciones para analizar comportamientos, personalizar publicidad o entrenar modelos de IA.

Por otro lado, se aconseja evitar compartir información personal, identificable o financiera, como nombre completo, fecha de nacimiento, direcciones, contraseñas o datos bancarios. Las conversaciones con chatbots no deben considerarse confidenciales, ya que la información puede almacenarse y ser accesible para terceros en caso de un incidente de seguridad.

Asimismo, es importante verificar la información que ofrecen estas herramientas y buscar apoyo profesional cuando sea necesario. Las respuestas generadas por IA pueden ser incompletas, imprecisas o sesgadas, por lo que no sustituyen la orientación de especialistas en salud mental. Contrastar la información y acudir a expertos sigue siendo clave en temas sensibles.

Finalmente, los especialistas recomiendan utilizar únicamente plataformas reconocidas y confiables, ya que los bots anónimos o desconocidos pueden estar diseñados para recolectar datos con fines maliciosos. Contar con soluciones de seguridad digital ayuda a bloquear enlaces y sitios poco confiables, reduciendo los riesgos asociados.

En un entorno donde la tecnología se integra cada vez más en la gestión emocional, el desafío está en equilibrar el acceso a estas herramientas con una mayor conciencia sobre la protección de datos personales, recordando que cuidarse también implica cuidar la información digital.

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